La ‘espantada’ de
Vinicius y del Real Madrid en la Gala del Balón de Oro ha generado un nuevo foco de tensión para el brasileño y para su club. Una pataleta que, una vez desfogado, debería llevar al delantero a una profunda reflexión sobre la imagen que transmite. La suspensión del Valencia-Madrid por culpa de la terrible Dana que asola el Levante español le da más días para poder pensar.
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