Sergio Bernal (Madrid, 1990) descubrió la figura de Auguste Rodin cuando tenía 18 años y quedó impresionado. Poco después la conoció más a fondo en su museo en París y definitivamente supo que la vida y obra del escultor le valdrían de eje para una futura creación. Aún no había formado su propia compañía, pero el joven bailarín ya sentía esa inquietud por desarrollar sus propias ideas. Este viernes y sábado, Bernal y su 'Rodin', el segundo de los tres espectáculos con los que gira por medio mundo, echan el cierre a la 28 edición del Festival Internacional de Danza de Itálica . El Teatro Romano servirá de escenario para esta coreografía que fue concebida para los jardines del Festival de Perelada, en el debut del que fuera solista del Ballet Nacional en este enclave. «Es un lugar maravilloso y además tengo la suerte de que sea en este festival tan importante y en Sevilla, que es la cuna del arte en general», cuenta Bernal. El bailarín y codirector junto a Ricardo Cue , funde todo su aprendizaje en este 'Rodin'. El flamenco, la danza estilizada y el clásico se combinan para presentar distintos números que recorren la vida y las obras más significativas del francés, con la emoción como hilo conductor. El programa se abre con Rodin y Camille, un dúo coreografiado por Bernal junto a Ricardo Cue, que explora la compleja relación entre el escultor y su amante Camille Claudel . La música es Serguéi Rachmaninov. Un «pasaje romántico» para el que también sale a escena la bailarina internacional Ana Sophia Scheller . A continuación, 'El torso de Louis XIV' se convierte en símbolo de belleza y grandeza a través del ballet clásico, acompañado por la música de Lully reinterpretada por el ensamble Mundo Sonoro. Por su parte, 'El beso', coreografiado por Valentino Zucchetti sobre la Pavana para una infanta difunta de Maurice Ravel, es un neoclásico pas de deux que expresa ternura y deseo. El espectáculo continúa con una coreografía firmada por Bernal sobre música de Max Richter, que ofrece una mirada introspectiva desde el movimiento. Por último, la fuerza del flamenco para 'El pensador' , con coreografía de Sergio Bernal y música de Roque Baños . En esta imagen se canaliza la contención del pensamiento y la lucha interior desde la danza española y el flamenco. La interpretación musical en directo corre a cargo del guitarrista sevillano Daniel Jurado y el percusionista Javier Valdunciel, y de los integrantes del ensamble Mundo Sonoro . Bernal cuenta con una larga y exitosa trayectoria. En 2016 fue nombrado Primer Bailarín del Ballet Nacional y entre otros reconocimientos fue nombrado Embajador de las Artes en el Parlamento de Londres y galardonado con el Premio Madds en Italia como mejor intérprete, ambos en 2019, mismo año en el que decide crear su propia compañía. Pese a ser considerado por muchos el «príncipe de la danza española», el madrileño lleva por delante la bandera de la humildad. «Que te digan eso siempre es una alegría, significa que tu trabajo ha emocionado, pero un artista y el público siempre deben estar a la misma altura y la humildad estar por delante», dice. Por eso agradece las críticas favorables, pero también las «malas, porque te hacen crecer». Sobre los maestros que más le han influenciado en su carrera, Sergio Bernal lo tiene claro: Antonio Ruiz Soler, Antonio el bailarín . Y también reconoce toda la sabiduría, especialmente en su trabajo como director artístico, de sus 'jefes' en el Ballet Nacional, José Antonio en su primera época como solista, y Antonio Najarro . «Cuando estaba en el Ballet yo era muy 'cabrito', era un niño, tenía inquietudes y lo quería todo rápido. Ahora me doy cuenta de que todo lo que hacían o me decían era por algo. Por eso ellos dos también son referentes», cuenta. Se refiere Bernal al papel secundario que debe adoptar el director. «Hay que observar y seguir aprendiendo, liderar, pero desde la barrera», sentencia.