El 27 de junio no es un día cualquiera para los aficionados txuri urdines.
Esa fecha, en 1987, quedó grabada con letras de oro en la historia de la Real Sociedad. En La Romareda de Zaragoza, el conjunto donostiarra disputó una final vibrante de
Copa del Rey frente al Atlético de Madrid. El partido comenzó con una ilusión desbordante cuando
López Ufarte abrió el marcador, desatando la locura entre los seguidores realistas. Pero el Atlético reaccionó con rapidez: Da Silva igualó en el minuto 24. Poco después,
López Rekarte volvió a poner por delante a la Real, aunque
Rubio llevó el duelo a los penaltis con un nuevo empate.
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