El
talento español se da a la fuga. En trabajos donde en nuestro país se cobran 1.000 euros, en otros países el sueldo se cuadruplica. En Alemania,
un camarero puede ganar 3.200 euros, más que un médico español. Cada vez son más los que deciden irse a otro país, como es el caso de Daniela González.
Seguir leyendo...