Tras una vida en el
Bayern repleta de títulos nacionales e internacionales,
Thomas Müller sigue transmitiendo su energía a los 36 años en el Vancouver Whitecaps de la Major League Soccer (MLS), competición en la que recaló el pasado verano. Sin embargo, su destino pudo ser otro. Nada más y nada menos que el
FC Barcelona, club del que el mediapunta se convirtió en un enemigo público por los goles que le marcó (8 tantos en 10 partidos, con 8 victorias, además de dos asistencias) y la forma como los celebró, siempre especialmente efusivo.
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