Este restaurante perdido en Galicia sorprende con un detalle arquitectónico único
Un restaurante insólito en el corazón de Galicia
En la aldea de Ferreiro de Abaixo, en el municipio de Folgoso do Courel (Lugo), se encuentra O Pontón, un restaurante que ha logrado captar la atención sin campañas publicitarias ni presencia en redes sociales. Apenas diez habitantes viven en este rincón remoto según los datos del INE, pero cada año son cientos los comensales que se desvían expresamente para comer allí.
Lo que distingue a O Pontón no es solo su gastronomía, sino su construcción completamente artesanal: todo el local está hecho con madera de castaño, trabajada a mano y sin recurrir a árboles vivos. El propietario, Manuel, utiliza exclusivamente troncos quemados por incendios o caídos de forma natural.
Un homenaje a la madera y al fuego
Desde las mesas hasta la señalética, todo en O Pontón habla de un profundo respeto por la naturaleza y de una maestría en la carpintería que le ha valido el reconocimiento incluso fuera de España. El establecimiento se ha convertido en una parada obligada para viajeros de Alemania, Francia y Estados Unidos.
El restaurante solo abre durante algunos meses del año y no dispone de conexión a internet, lo que lo convierte en una propuesta radicalmente distinta en una era dominada por lo digital. Los pagos solo se aceptan en efectivo.
Menú sencillo, sabor auténtico
La oferta gastronómica de O Pontón gira en torno a un menú cerrado al horno de leña, que incluye cecina, carne de vacuno a la brasa, ensalada y una tarta de castañas. Todo por 25 euros. Pese a su aparente sencillez, el menú ha sido descrito como "espectacular" en las reseñas de quienes lo prueban.
Los productos son locales, frescos y cocinados con técnicas tradicionales que potencian el sabor de cada ingrediente. La cocción en horno de piedra es una de las claves que aporta identidad a este rincón gastronómico de montaña.
Un entorno que invita al senderismo
Después de la comida, muchos visitantes recomiendan visitar el Pozo das Mulas, una zona de aguas cristalinas perfecta para hacer una ruta a pie. La experiencia no se limita al plato: es una inmersión total en la naturaleza y en las tradiciones de Galicia.
Desde la ciudad de Lugo se accede fácilmente por la A-6, enlazando con la LU-633 y después con la LU-651 hasta Folgoso do Courel. Aunque es un destino remoto, el trayecto merece la pena.
Una joya rural que resiste al olvido
O Pontón ha albergado fiestas populares, queimadas, magostos y eventos que celebran la cultura gallega más auténtica. Para muchos, este restaurante no es solo un lugar donde comer, sino un espacio donde reconectar con lo esencial.
El encanto de O Pontón no está solo en su comida ni en su arquitectura, sino en su filosofía: una forma de vida sencilla, coherente y profundamente arraigada al entorno.
En un mundo de prisas y menús estandarizados, este restaurante de madera en Galicia se ha convertido en un destino imprescindible para quienes valoran lo genuino.
