Después de un inicio irregular, con imprecisiones y malas combinaciones con
Balde,
Rashford se esmeró en presionar en defensa mejor que en los últimos partidos, desbordó a
Mingueza y acabó siendo decisivo con tres centros que terminaron en gol, dos a
Lewandowski, uno de ellos de córner, y uno que desvió
Ilaix y remató
Lamine Yamal.
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