Paulina Astroza crítica irrupción del nuevo embajador de EE.UU. en Chile: “Violó el principio de no intervención en asuntos internos”
La llegada del nuevo embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, abrió un intenso debate luego de que el diplomático realizara declaraciones sobre el escenario electoral apenas horas después de arribar al país. Para la académica y analista de política exterior, Paulina Astroza, la actitud del embajador representa un quiebre con las normas básicas del trato entre Estados. “Creo que fueron bastante desafortunadas las declaraciones del embajador”, afirmó. “En primer lugar porque entra en temas de política interna existe el principio (…) de la no intervención”.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, la doctora en Derecho Internacional y académica de la Universidad de Concepción, Paulina Astroza, analizó la polémica que se ha suscitado luego de las declaraciones del nuevo embajador estadounidense en nuestro país y advirtió que sus palabras no solo tensionan la tradición diplomática, sino que evidencian un patrón más amplio en la estrategia de Washington hacia América Latina.
Para Astroza, las declaraciones de Judd —en las que sugirió preocupación por un eventual gobierno chileno no alineado con los intereses de Estados Unidos— traspasa una frontera que el derecho internacional considera esencial. “Plantearse así, tan abiertamente en contra del gobierno chileno en el contexto eleccionario, creo que viola ese principio”, sostuvo.
La experta respondió también a quienes han defendido al diplomático apelando a supuestas transgresiones previas del Presidente Gabriel Boric. “Algunos han justificado esto porque el presidente Boric también ha violado ese principio”.
Paulina Astroza
La especialista recordó que cuando el mandatario cuestionó en Naciones Unidas la postura negacionista de Donald Trump sobre el cambio climático, actuó dentro del marco legítimo de las críticas globales. “Eso es un tema global y perfectamente un Estado o un jefe de Estado puede criticar a otro por una postura como ésa”.
El problema —añadió— surge cuando se opina sobre procesos internos. “Sí crítico cuando el Presidente Boric, por ejemplo, se refirió a sentencias de la Corte Suprema en Estados Unidos, que son materias de política interna de ese país”.
En ese sentido, Astroza fue clara: ningún antecedente exculpa a Judd. “El hecho de que uno haya tenido declaraciones contrarias a lo que establecen las relaciones diplomáticas (…) no valida que la otra parte haga lo mismo”, recalcó. Y remató: “Creo que en ambas situaciones son condenables y yo particularmente critiqué ambas posiciones”.
Además, la analista abordó la molestia que Judd expresó por la demora en la ceremonia formal de recepción de sus cartas credenciales. A su juicio, su reacción fue improcedente y demuestra desconocimiento de los protocolos diplomáticos.
“Creo que el embajador llegó con una actitud bastante, no sé si decirlo, agresiva, pero fuerte, y además planteando el tema de las cartas credenciales”, afirmó. Además, agregó que Judd debería conocer cómo funciona el proceso: Chile ya le había otorgado el beneplácito, y al entregar la copia de las credenciales en protocolo quedó inmediatamente habilitado para ejercer.
La experta en derecho internacional cuestionó que el diplomático insinuara que la demora podría estar vinculada a la posición del presidente Boric respecto de Trump. “Las cartas credenciales se reciben en reuniones que se organizan (…) a medida que van llegando. (…) No hay ninguna discriminación en este caso”, explicó y ejemplificó con otro episodio: “no es el caso de lo que ocurrió con el anterior embajador de Israel (…) Eso no correspondía y creo que fue un tremendo error de la administración del presidente Boric”.
Relación Boric-Trump: tensiones retóricas pero continuidad bilateral
Consultada por la relación entre Gabriel Boric y Donald Trump, Astroza reconoció diferencias públicas. “No siempre ha sido una relación amistosa”, dijo. Y añadió que Boric “en varias oportunidades ha dejado en claro las diferencias”, y que en algunos casos “se ha sobrepasado en sus propias declaraciones”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: Casa Blanca,
Sin embargo, enfatizó que esto no ha afectado sustantivamente la relación bilateral: “A nivel de relaciones bilaterales esto ha fluido”. Recordó la continuidad de la Visa Waiver y la negociación arancelaria que permitió mantener a Chile en el nivel base de un cobro que EE.UU. aplicó globalmente. “Sería ridículo hacer un link cuando son 185 los Estados a los cuales se les subieron los aranceles”.
Una estrategia estadounidense más intrusiva en América Latina
Astroza afirmó que el nombramiento de Judd responde a un patrón más amplio de Estados Unidos hacia la región. “Las nominaciones (…) particularmente en Chile, pero no solamente en Chile, dan cuenta de una estrategia bastante más fuerte, bastante más intrusiva en los asuntos internos de los Estados”.
El perfil del nuevo embajador confirma, según ella, esta tendencia. “No es diplomático de carrera”, afirmó y señaló que sus primeras declaraciones evidencian un rol más vigilante.
Astroza atribuyó esta ofensiva al contexto geopolítico global: “Sobre todo en materia comercial, (América Latina) tiene una vinculación muy fuerte con China (…) Hay una rivalidad geopolítica evidente”. Por ello, proyectó mayores presiones estadounidenses para obtener apoyos en organismos multilaterales y evitar avances chinos en la región.
Astroza anticipó un rol activo del embajador Judd: “Vamos a tener muchos eventos (…) en los cuales vamos a ver a un embajador bastante más opinante, bastante más activo en ver lo que pasa en Chile”.
Respecto al escenario electoral, Astroza planteó escenarios distintos según quién gane: Con José Antonio Kast, prevé “un diálogo mucho más fácil y directo por la posición ideológica”. Por otro lado, con Jeannette Jara, estima “una posición mucho más dura”, considerando que es militante del Partido Comunista y que la administración Trump mantiene una postura enfrentada con ese sector.
En ambos casos, advirtió una tensión inevitable entre las presiones estadounidenses y los discursos soberanistas internos. “Veremos cómo sale ese discurso soberanista (…) que hemos escuchado tanto a Kast como también a Jara”.
