Zohran Mamdani, el alcalde joven y socialista que llega a Nueva York
Zohran Mamdani asumirá la alcaldía de Nueva York el 1 de enero de 2026, convirtiéndose en el primer burgomaestre musulmán de la ciudad y uno de los más jóvenes en ocupar el cargo. Una primera juramentación se realizará durante los primeros minutos del año en la estación de metro abandonada City Hall Station, un acto discreto que busca reflejar su cercanía con los trabajadores y comunidades locales.
El alcalde electo, de 34 años, llega con una agenda socialista centrada en tres políticas clave: cuidado infantil, autobuses gratuitos y congelamiento de alquileres en viviendas con renta estabilizada. Estas medidas son parte de su campaña orientada a reducir el costo de vida en la ciudad más cara de Estados Unidos y han generado tanto apoyo como escepticismo entre distintos sectores políticos.
Un alcalde joven irrumpe ‘La Gran Manzana’
Zohran Mamdani nació en Uganda y se mudó a Nueva York a los siete años. Tras formarse como abogado y acumular experiencia en la Asamblea del Estado de Nueva York, logró construir un perfil político cercano a los ciudadanos, pese a su corta trayectoria. Su victoria sorprendió a analistas y al propio establishment político de la ciudad, pues recorrió la ciudad en busca de cada voto.
La ceremonia privada de juramentación en City Hall Station será presidida por la fiscal general Letitia James, quien había procesado con éxito a Donald Trump por fraude. Posteriormente, Mamdani participará en una inauguración ceremonial frente al Ayuntamiento, donde asistirán unos 4.000 invitados y se organizarán zonas de observación a lo largo de Broadway para que decenas de miles de personas puedan seguir el acto.
La relación con Donald Trump se mantiene en observación. Aunque el presidente lo criticó durante la campaña, la reunión que ambos mantuvieron en la Casa Blanca en noviembre de 2025 fue cordial, lo que abre espacio para una cooperación limitada en temas clave como financiamiento federal.
Promesas sociales bajo presión presupuestaria
La agenda estrella de Mamdani enfrenta su primera gran prueba con la elaboración del presupuesto de la ciudad, que supera los 116,000 millones de dólares. El plan de cuidado infantil gratuito para niños desde seis semanas hasta los cinco años es quizás el más costoso y ambicioso. La gobernadora del estado, Kathy Hochul, una centrista que apoyó su campaña, coincide en la prioridad, pero el obstáculo es la financiación. Implementarlo en todo el estado costaría unos 15,000 millones de dólares anuales. “Eso es lo que requiere solo Albany (capital de NY), y no creo que la gobernadora esté inclinada a querer hacerlo, dado que se enfrenta a una reelección”, dijo Grant Reeher, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Syracuse.
Por ello, Mamdani propone un “impuesto a los millonarios” del 2% para quienes ganen más de un millón al año, idea que Hochul rechaza. La gobernadora, sin embargo, muestra apertura a subir impuestos corporativos. Michael Gianaris, líder adjunto del Senado estatal y aliado de Mamdani, advierte: “Existe un reconocimiento de que los votantes han hablado. No avanzar en ellas sería una”. La relación con la administración federal de Donald Trump también es clave, ya que cerca del 10% del presupuesto ciudadano proviene de Washington. Trump amenazó con recortar fondos si Mamdani ganaba, pero tras una reunión en la Casa Blanca en noviembre, declaró que estaba “muy seguro de que [Mamdani] puede hacer un excelente trabajo”.
Seguridad y servicios, el termómetro ciudadano
Uno de los puntos más sensibles de la transición es la seguridad pública. Mamdani, quien en el pasado hizo llamados a desfinanciar a la policía, optó por una decisión pragmática: retener a la comisionada del NYPD, Jessica Tisch. Esta medida buscó calmar temores sobre un cambio radical en la cúpula del departamento policial más grande del país. Paralelamente, impulsa una de sus propuestas más innovadoras: la creación de un Departamento de Seguridad Comunitaria. Esta nueva agencia, con un proyecto de ley ya presentado en el concejo municipal, buscaría prevenir la violencia con enfoques no policiales, como la interrupción de conflictos y la respuesta a crisis de salud mental.
“El Departamento de Seguridad Comunitaria le quita poder al NYPD, y eso es algo que no cederán voluntariamente. Por lo tanto, es probable que intenten socavarlo”, advirtió Theodore Hamm, profesor y autor de un libro sobre la campaña de Mamdani. Más allá de las grandes políticas, el alcalde deberá demostrar competencia en la gestión diaria de la ciudad. “Tuvo una candidatura de movimiento y eso inmediatamente eleva las expectativas”, dijo el estratega demócrata Basil Smikle, quien agregó que le convendría “enfocarse en gestionar las expectativas y obtener un par de buenas victorias al principio”.
Vivienda y transporte en el centro del debate
La promesa de congelar los alquileres para los aproximadamente dos millones de neoyorquinos que viven en viviendas con renta estabilizada es, técnicamente, la más factible de cumplir en el corto plazo. La junta que fija esos aumentos es nombrada por el alcalde, por lo que está bajo su control administrativo. No obstante, el alcalde saliente, Eric Adams, realizó nombramientos de última hora en dicha junta, lo que podría complicar la implementación inmediata del congelamiento en el primer año.
En transporte, Mamdani busca expandir a toda la ciudad el programa piloto de autobuses gratuitos que impulsó cuando era miembro de la Asamblea Estatal. Aunque demostró viabilidad en cinco rutas, la financiación a gran escala permanece como una interrogante. La idea tiene un apoyo dividido: la mitad de los neoyorquinos la apoya, mientras que el 41% se opone.
El giro socialista que incomoda al establishment
La llegada de Zohran Mamdani al Ayuntamiento de Nueva York representa un experimento político de alto perfil para la izquierda estadounidense. Su autodenominación como socialista demócrata lo pone bajo un microscopio constante, presionado por republicanos que lo llaman “lunático comunista”, por demócratas moderados que lo ven demasiado radical y por progresistas que vigilan cualquier concesión al centro. Para navegar este escenario, se rodea de un equipo mixto: combina aliados de campaña con funcionarios experimentados de administraciones anteriores, como la ex vicealcaldesa Maria Torres-Springer y Dean Fuleihan, quien regresa como primer vicealcalde.
Algunas decisiones, como el respaldo a la comisionada Tisch o su negativa a apoyar a un candidato socialista contra el líder demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, ya generaron roces con su base más ideológica. “Habrá algunas quejas”, admitió Hamm, “pero no diría que hay un motín”. Su habilidad para mantener unido a su bloque mientras negocia con Hochul y maneja la volatilidad de Trump definirá su capacidad de gobernar.
