Добавить новость
smi24.net
World News in Spanish
Январь
2026
1 2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

El lugar secreto donde Robe Iniesta encontró paz lejos de Extremadura y el rock

0

La búsqueda de calma de una leyenda del rock

Robe Iniesta, fundador y alma de Extremoduro, no fue solo una voz potente del rock español: fue un caminante incansable en busca de paz. Nacido en Plasencia, Cáceres, pasión y rebeldía lo acompañaron desde joven, y su música rompió barreras. Sin embargo, su vida personal transitó de la intensidad del escenario a la soledad de un pueblo junto al mar.

Su historia vital no termina con su música; también se escribe en los lugares que eligió para vivir y encontrarse a sí mismo. Tras años de éxitos, giras y excesos, Robe decidió alejarse del foco mediático y del lifestyle asociado al rock. En esa búsqueda encontró en el norte de España un lugar que, lo mismo que Extremadura, ofrecía paisajes salvajes y naturaleza generosa.

Lezama: el lugar que lo acogió lejos del ruido

Un pueblo con historia y naturaleza

El primer destino de Robe en el País Vasco fue Lezama, un municipio en la provincia de Vizcaya, rodeado de prados, montañas suaves y con una historia profunda. A apenas 20 minutos de Bilbao, Lezama es un lugar donde el pasado medieval se percibe en cada calle, en los caseríos tradicionales y en la arquitectura que ha perdurado durante siglos.

Este paisaje tranquilo, marcado por colinas verdes que podrían rivalizar con los de Extremadura, se convirtió en refugio para el músico. La proximidad de la costa, la luz cambiante del Cantábrico y la quietud de los campos ofrecieron el contraste ideal con la vida intensa de conciertos y giras.

Inspiración en las anteiglesias

Lezama no solo sedujo a Robe por su tranquilidad. Las llamadas anteiglesias, pequeñas comunidades tradicionales con casas solariegas, palacios y torres centenarias como la de Oxangoiti o el entorno de la iglesia renacentista de Santa María, ofrecieron un contexto que combinaba lo histórico con lo rural.

Fue en estos paisajes donde muchos dicen que encontró nuevas perspectivas para su música y su vida personal. Mientras vivía allí, compartía entorno con otros músicos cercanos, como Iñaki Antón “Uoho”, compañero de Extremoduro, y Fito Cabrales, ambos vecinos de la zona.

Entre mar, prados y amistad

La vida en el valle de Txorierri

Lezama forma parte del valle de Txorierri, una comarca con un entorno natural privilegiado, repleta de praderas, bosques y pequeños caseríos. Para alguien que había vivido décadas a un ritmo frenético, este valle se presentó como una nueva oportunidad para respirar, reflexionar y redescubrir su creatividad lejos de los focos.

La vida cotidiana en Lezama era tranquila: paseos por senderos, observar el mar en días de brisa, compartir charlas con vecinos y pasar tiempo con su familia. Todo ello marcó una etapa vital de Robe en la que la música seguía siendo importante, pero lo era aún más la serenidad del día a día.

Cercanía con otros artistas

Pese a ser un municipio de menos de 2.500 habitantes, Lezama fue durante esos años un punto de encuentro para amantes del rock. Las casas de figuras como Uoho o Fito Cabrales estaban a poca distancia. Este triángulo creativo convirtió el pueblo en una meca íntima del rock nacional, aunque siempre desde la discreción.

Los visitantes que llegaban atraídos por su figura se encontraban con un lugar sin ostentación, donde la amistad y la música se compartían sin grandes espectáculos, y donde la vida cotidiana triunfaba sobre la fama.

Munguía y el regreso a sus raíces

Un cambio dentro del mismo territorio

Alrededor de 2011, Robe dejó Lezama y se trasladó a Munguía (Mungia), también en Vizcaya. Esta localidad, más grande y con cerca de 18.000 habitantes, le ofrecía más comodidades sin renunciar al entorno natural que tanto valoraba. Allí vivió un tiempo antes de establecerse nuevamente en su tierra natal.

Durante esta etapa, seguía viajando a Plasencia, donde mantenía vínculos familiares y afectivos. Nunca rompió su conexión con Extremadura, y fue allí donde pasó sus últimos años.

Una vida entre dos mundos

La historia de Robe Iniesta es también la de un hombre dividido entre dos geografías que lo marcaron profundamente: la dureza de Extremadura y la exuberancia verde del País Vasco. En ambos lugares encontró motivos para vivir, crear y entenderse a sí mismo.

Desde los campos de Lezama hasta los callejones de Plasencia, Robe dejó una huella profunda, no solo en la música, sino también en quienes lo acompañaron en su viaje más personal y silencioso.















Музыкальные новости






















СМИ24.net — правдивые новости, непрерывно 24/7 на русском языке с ежеминутным обновлением *