Cada vez son más las familias optan por abrir
cuentas bancarias a nombre de sus hijos menores de edad como una herramienta para fomentar la educación financiera desde edades tempranas. Eso sí, estas cuentas, diseñadas específicamente para niños y adolescentes,
permiten a los padres o tutores legales supervisar los movimientos y establecer límites.
Seguir leyendo...