La captura de Maduro desata una guerra Podemos-Sumar por capitalizar el rechazo a EEUU
- Calendario electoral y efectos en el bloque progresista
- Sondeos y estrategia de Sumar para salir de la depresión demoscópica
- Tono institucional de Moncloa frente a la contundencia de Podemos
- Riesgo de sorpaso y batalla por los votos huérfanos
La intervención militar de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro, ya expresidente de Venezuela, ha abierto una oportunidad en los partidos más a la izquierda. Pero también ha provocado una guerra por capitalizar el rechazo a la operación ordenada por el presidente norteamericano, Donald Trump.
Sumar y Podemos, en disputa del mismo electorado desde la ruptura de 2023, ahora rivalizan para intentar hacer de las críticas a Estados Unidos, la mayor de las bazas electorales.
Calendario electoral y efectos en el bloque progresista
En un año con al menos tres elecciones autonómicas —en Aragón, Castilla y León y Andalucía— y la posibilidad de un adelanto de las generales para otoño, el descabezamiento del Gobierno de Maduro por parte de la Casa Blanca ha supuesto un revolcón para los partidos progresistas, a la baja en las encuestas y con serias dificultades para movilizar a su electorado.
En la dirección de ambos partidos se muestran conscientes de que Trump, el temor a una ola ultraconservadora y las injerencias de Estados Unidos en países latinoamericanos suponen un cóctel perfecto para activar un votante anestesiado por una legislatura estancada.
Sondeos y estrategia de Sumar para salir de la depresión demoscópica
Los sondeos reflejan menos de un 10% de voto para Sumar, el socio minoritario del Gobierno. Aún menos para los morados, aunque poco a poco la distancia se va estrechando. Ahora el partido de Yolanda Díaz considera que tiene un hilo del que tirar, así como lo tuvo con los bombardeos de Israel sobre Palestina y logró hacerse con parte del electorado más concienciado hasta que el presidente tomó la iniciativa.
El rechazo frontal del Gobierno, de Pedro Sánchez y del Ministerio de Exteriores, supuso un impulso clave para los socialistas ante la falta de medidas. Ahora Sumar, que depende más incluso de la agenda legislativa para sacar pecho de nuevas medidas sociales, atisba una posibilidad de salir de la depresión demoscópica para volver a alzarse como una formación que llega donde el Partido Socialista no puede.
Lo que hasta hace una semana eran nulas esperanzas de conseguir movilizar a su electorado, se ha convertido en algo de optimismo. A fuerza de conflictos internacionales, Sumar considera que puede revertir la parálisis que sufre la agenda progresista del Gobierno; instalada en punto muerto tras la enmienda a la totalidad anunciada por Carles Puigdemont el pasado noviembre.
Tono institucional de Moncloa frente a la contundencia de Podemos
El tono institucional al que se ha adherido Moncloa, aunque rechace la operación militar, dista de las palabras contundentes con las que líderes como Ione Belarra, máxima representante de Podemos, ha arremetido contra EE.UU: “El terrorista más peligroso del mundo se llama Donald Trump”, aseveró este domingo en una manifestación alentada por las formaciones más a la izquierda del arco parlamentario.
Riesgo de sorpaso y batalla por los votos huérfanos
Pero en Sumar admiten que lo que ahora atisban como una oportunidad, también supone una peligro si Podemos termina por capitalizar el rechazo al modelo que representa Estados Unidos y la Administración Trump. Los morados, fuera del Ejecutivo, poseen una capacidad de crítica mayor y más creíble que Sumar contra el ala socialista, admiten desde la propia formación. Y un sorpaso de Podemos al socio minoritario del Ejecutivo resultaría letal para todo el proyecto iniciado por la vicepresidenta segunda hace ya casi tres años.
En las próximas semanas el cruce de declaraciones sobre esta crisis no cesará porque están en juego cientos de miles de votos que ahora, según datos de ambas formaciones, se encuentran huérfanos por el descontento con el Ejecutivo actual.
