Warner Bros. Discovery rechaza oferta de Paramount y acepta fusión a Netflix pese a riesgos de monopolio
La junta directiva de Warner Bros. Discovery (WBD) recomendó este miércoles de forma unánime a sus accionistas rechazar la oferta pública de adquisición de Paramount Skydance, al considerar que es financieramente inferior y con mayores riesgos frente al acuerdo de fusión ya firmado con Netflix; firma que ofreció comprar WBD por una cifra récord.
La decisión fue anunciada mediante un comunicado oficial, en el que el directorio sostuvo que la propuesta revisada de Paramount —presentada el 22 de diciembre— no califica como una “oferta superior” según los términos contractuales vigentes con Netflix.
Según WBD, la operación propuesta por Paramount depende de una estructura altamente apalancada, con más de $50.000 millones en nueva deuda, lo que convertiría la transacción en la mayor adquisición apalancada (LBO) de la historia del sector del entretenimiento.
Una adquisición apalancada (LBO, por sus siglas en inglés) es una estrategia de adquisición mediante la cual una empresa compradora, a menudo una firma de capital privado, adquiere una empresa objetivo utilizando una cantidad significativa de fondos prestados, generalmente entre el 70% y el 90% del precio de compra.
El directorio advirtió que ese diseño incrementa el riesgo de que la operación no llegue a concretarse, dejando a los accionistas expuestos a pérdidas y restricciones operativas prolongadas.
“El planteamiento de Paramount continúa ofreciendo un valor insuficiente y expone a los accionistas a riesgos financieros y regulatorios significativos”, afirmó Samuel A. Di Piazza Jr., presidente del directorio de WBD citado en el comunicado.
Fusión bajo lupa regulatoria
El respaldo de WBD al acuerdo con Netflix se produce en un contexto de creciente escrutinio antimonopolio, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Legisladores estadounidenses han calificado la fusión Netflix–WBD como una “pesadilla antimonopolio”, al advertir que la combinación podría concentrar hasta el 43% del mercado global de suscripciones de video bajo demanda (SVOD).
Ese nivel de concentración —según expertos y congresistas— podría reducir la competencia, presionar al alza los precios para los consumidores y limitar el poder de negociación de productores, estudios independientes y creadores de contenido.
Netflix, por su parte, ha defendido la operación señalando que generará más empleo, ampliará la inversión en contenido y ofrecerá mayor valor a sus más de 300 millones de suscriptores, en línea con las prioridades de la administración del presidente Donald Trump, que ha enfatizado la reducción de precios al consumidor.
Fue precisamente ese flanco regulatorio el que llevó a Paramount a elevar su oferta, proponiendo $30 por acción en efectivo, lo que valora la transacción en $108.400 millones, unos $18.000 millones más que la propuesta de Netflix.
La compañía argumentó que su integración con WBD —que uniría Paramount+ con HBO Max— incrementaría la competencia, en lugar de concentrarla.
No obstante, el directorio de WBD rechazó esa tesis y sostuvo que, según su comunicado, lejos de reducir riesgos, la propuesta de Paramount añade una elevada incertidumbre financiera, con un cierre estimado de hasta 18 meses y dependiente de múltiples fuentes de financiamiento.
Además, WBD advirtió que abandonar el acuerdo con Netflix implicaría costos inmediatos cercanos a $4.700 millones, lo que diluiría cualquier prima ofrecida por Paramount y reduciría de forma sustancial el beneficio neto para los accionistas.
Riesgos regulatorios, pero mayor certeza financiera
En su evaluación, el directorio reconoció que la fusión con Netflix no está exenta de riesgos antimonopolio, pero subrayó que Netflix cuenta con una sólida posición financiera, calificación crediticia grado de inversión y una penalidad de $5.800 millones en caso de que la operación no supere los filtros regulatorios.
“Desde la perspectiva del directorio, el acuerdo con Netflix ofrece mayor certidumbre de cierre y mejores protecciones para los accionistas, aun en un entorno regulatorio exigente”, señaló la empresa.
Hasta ahora, Warner Bros. Discovery no ha convocado una votación formal de accionistas, ni Paramount ha respondido públicamente a la recomendación del directorio.
El desenlace dependerá del avance de las revisiones regulatorias, que podrían marcar un precedente histórico para la industria global del streaming.
