Iker Casillas ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad tras la intervención de urgencia a la que fue sometida Sara Carbonero el pasado 2 de enero en un hospital de Lanzarote. El exfutbolista, siempre discreto en lo que respecta a su vida personal, ha roto su silencio para confirmar que la periodista evoluciona favorablemente y que su estado de salud no reviste gravedad. «Está bien. No hay que preocuparse , por suerte», ha asegurado Casillas ante las cámaras de 'Europa Press', con un gesto sereno y visiblemente aliviado. Sus palabras llegan después de varios días de inquietud, desde que se conociera que Carbonero había sido ingresada de urgencia mientras disfrutaba de unas vacaciones en las islas junto a su pareja, Jota Cabrera, y un grupo de amigos entre los que se encontraba Isabel Jiménez. Sara Carbonero acudió a urgencias tras sufrir un fuerte dolor abdominal que obligó a los médicos a ingresarla de inmediato para realizarle pruebas. Horas después, fue intervenida con éxito, una operación que, según fuentes cercanas, fue «pequeña» y no presenta complicaciones añadidas. Actualmente, la periodista permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos, una medida preventiva para mantenerla bajo observación y control médico. Desde su entorno insisten en que su evolución es positiva. Está consciente, despierta y recuperándose, y su permanencia en la UCI responde únicamente a protocolos médicos, no a un empeoramiento de su estado. Además, se ha descartado de forma rotunda que este episodio tenga relación alguna con el cáncer de ovario que le fue diagnosticado en 2019. Aunque no se ha desplazado hasta Lanzarote, Casillas ha explicado los motivos con naturalidad. El exguardameta ha señalado que la periodista podría recibir el alta y regresar a Madrid en los próximos días, por lo que ha preferido esperar. «En cuanto pueda, viene. Han sido fechas complicadas y es mejor así», ha comentado, dejando claro que Sara está bien acompañada en todo momento por familiares y amigos. La relación entre ambos, pese a su separación en 2021, sigue marcada por el respeto y la cercanía. Casillas y Carbonero han mantenido una comunicación fluida desde el primer momento, especialmente por el bienestar de sus hijos, Martín y Lucas, y por el delicado contexto que rodea cualquier asunto relacionado con la salud de la periodista. En los últimos años, Sara Carbonero ha hablado con franqueza sobre la importancia de cuidar la salud y de escuchar al cuerpo. A finales de 2024, reflexionaba públicamente sobre el aprendizaje que le dejó la enfermedad que superó años atrás, defendiendo una forma de vivir más consciente y centrada en lo esencial. Ahora, tras este nuevo susto, todo apunta a que la periodista se encuentra fuera de peligro y centrada en su recuperación, con la vista puesta en regresar a casa y retomar poco a poco la normalidad. Un episodio inesperado que ha vuelto a poner de relieve la unión que mantiene con su entorno más cercano, incluido Iker Casillas, incluso después de haber tomado caminos distintos.