Sydney Schertenleib ha demostrado en repetidas ocasiones que con apenas 18 años tiene una madurez y una personalidad impropias de su edad. La futbolista suiza demuestra en el terreno de juego que está hecha de otra pasta en lo futbolístico, pero este sábado lo hizo también en lo extra deportivo. La centrocampista marcó dos tantos en la goleada de su equipo ante el
Madrid CFF (12-1) y tuvo un recuerdo emotivo y especial. Fue para los niños y niñas enfermos que había visitado días antes con sus compañeras, con motivo de una campaña solidaria de la
Fundació Barça. Allí surgieron unas promesas y compromisos con los más pequeños que
Sydney cumplió a la primera de cambio.
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