Registro móvil abre la puerta a mercado informal de telefonía
El arranque del registro obligatorio de usuarios de telefonía móvil, vigente desde el 9 de enero de 2026, comienza a generar alertas entre especialistas debido a que podría detonar un mercado informal de líneas celulares para quienes no cumplan con los requisitos.
Para Sergio Legorreta, abogado especializado en telecomunicaciones y socio de la firma FisherBroyles, no será extraño que en los próximos meses existan anuncios de líneas móviles “listas para usarse” en plataformas tipo marketplace ofrecidas por terceros que aprovecharán los vacíos legales que tiene la iniciativa impulsada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
“No tengo la menor duda de que se va a crear un mercado secundario, es decir un mercado ilegal de líneas telefónicas ya activadas, listas para usarse, y que se van a vender en grandes cantidades (…) no me sorprendería que en unos meses empecemos a ver publicaciones en Facebook de gente ofreciendo líneas telefónicas ya activadas”, comentó.
El experto, explicó que es la premura de la regulación la que orillaría a los usuarios a tomar el camino de la ilegalidad, ya que no todas las personas que adquieran líneas en el mercado informal las usarán para estafar, sino que algunas se verán obligadas porque no tienen los documentos para realizar el registro.
“Sin duda, del universo total de usuarios de telefonía móvil, debe haber un número no menor de usuarios que simplemente no tienen una identificación, no porque sean criminales o personas que hacen mal uso de las líneas, sino porque simplemente no tienen una identificación o porque su documentación no está en orden”, agregó Legorreta.
Reiteró que este mercado paralelo será ‘el caldo de cultivo’ perfecto para facilitar actividades fraudulentas como la extorsión, que al cierre de 2025 alcanzó máximos históricos, con un incremento de 23.1 por ciento respecto a 2019, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Brechas permiten número ilimitado de líneas
El punto crítico, según el especialista, es que cualquier ciudadano puede modificar su situación ante el Servicio de Administración Tributaria para convertirse en persona física con actividades empresariales, permitiendo la contratación de múltiples líneas ante operadores.
“El sistema permite que una persona física con actividades empresariales registre un gran volumen de números sin verificación adicional. Estamos hablando de que ahí no hay límites, pueden sacar 50 mil líneas o las que quieran y dedicarse a la reventa de chips”, explicó el socio del despacho FisherBroyles.
Expertos en regulación de telecomunicaciones recuerdan que durante años el país ha lidiado con el uso de SIMs descartables en actividades ilícitas, pero el nuevo requisito documental pretende poner fin a esa práctica. No obstante, insisten, sin opciones accesibles para todos los segmentos sociales, el problema puede agravarse.
“El reto del Gobierno y de los operadores será garantizar que los usuarios con carencias de documentación no queden excluidos del sistema formal, pues de lo contrario incentivarán el mercado negro, donde se perderá toda trazabilidad”, sentenció la abogada especialista en derecho digital Patricia Gómez.
Enfatizó que la solución no está en endurecer aún más los requisitos, sino en ofrecer vías alternativas de validación confiables, ajustadas a la realidad socioeconómica de millones de mexicanos que no cuentan con identificación oficial o están fuera del sistema bancario.
Con lo anterior, Sergio Legorreta coincidió en que es necesario aplazar la medida, no sólo para que los operadores tengan mayor capacidad para almacenar los datos de los usuarios, sino también para que la Comision Reguladora de Telecomunicaciones atienda los vacíos legales que hoy existen y que podrían derivar en actividades ilícitas.
“Deben poner atención en la proliferación de ventas de líneas no oficiales y establecer mecanismos de denuncia y supervisión que frenen la expansión de este mercado paralelo antes de que cause mayores daños”, concluyó el experto.
