Sánchez truncó el proceso de “revocación” del secretario general en el PSOE para blindar su poder
"Sobra cuñadismo. Es fundamental salir de este bucle de insulto y polarización. Urge recuperar la socialdemocracia". Con firmeza y de manera pública el pasado lunes, el exdiputado socialista, Jordi Sevilla, presentó el manifiesto bautizado como 'Socialdemocracia 21' para ofrecer una alternativa al "callejón sin salida" en el que se encuentra el PSOE liderado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Sin los nombres de los firmantes que han preferido mantenerse en el anonimato, varios fueron los militantes que replicaron la necesidad de un cambio. ¿Su objetivo?; recuperar la socialdemocracia extinguida por los pactos con los independentistas y las concesiones a los nacionalistas vascos. La propuesta se produce después de que la vertiente feminista, sin una cabeza visible, mantuviera diversas reuniones con Ferraz tras la ola de casos de acoso sexual entre altos cargos socialistas.
Tal y como informó LA RAZÓN, más de 600 mujeres mantienen un pulso con Sánchez tras firmar un duro manifiesto que avisa de la pérdida de confianza entre el movimiento feminista y Ferraz. Con un aviso de que esta próxima semana se producirán "muchas más firmas" lamentan que no se ven representadas como militantes.
Sin una respuesta férrea del jefe del Ejecutivo, que presenta un intenso desgaste físico, las nuevas vertientes que "preparan el día después" del sanchismo han pisado el acelerador. Desde la Moncloa, el líder de los socialistas, no ha valorado presentar su dimisión y la semana que viene iniciará una ronda de contactos con todos los grupos, salvo Junts y Vox, parlamentarios para intentar convencer a los miembros para aprobar el envio del Ejército a Ucrania una vez se finalice el conflicto.
La estrategia de Sánchez para blindar su mandato
Mucho antes de los diversos casos de corrupción, la presión por los casos de acoso o las críticas internas, y casi como si de "Houdini, maestro del escapismo" se tratara, el inquilino de la Moncloa desde hace tres legislaturas orquestó un cambio en los mecanismos para derrocar al líder del Comité Federal. Con su victoria en las primarias del año 2017, se alzó como el secretario general de la agrupación política y gracias el 39º Congreso Federal del PSOE, celebrado ese mismo año, dificultó la expulsión del jefe de filas de la formación a través del proceso de "revocación".
Tal y como ha podido analizar este diario con una revisión de los Estatutos Federales de la formación, en la actualidad se necesita el 50% de votos del Comité Federal o el órgano territorial equivalente para iniciar el "proceso de revocación o censura" contra el líder de la formación. En este sentido, la primera votación tiene que ser secreta y contar- actualmente ronda los 300- con 151 votos a favor. A diferencia de la percepción histórica desde el regreso de Sánchez al poder, la militancia y afiliación directa está obligada a ratificar la consulta en una consulta.
"De prosperar la consulta por la mayoría de los votos emitidos, se producirá al cese de la Comisión Ejecutiva, nombrándose inmediatamente una Comisión Gestora por el Comité Federal, o el órgano territorial equivalente", reza el documento oficializado por el PSOE. Antes de que se ejecutara la maniobra del PSOE solamente era necesario el 20% para presentar una moción de censura y que la Comisión Ejecutiva Federal asumiera la responsabilidad política.
Aunque por el momento, debido a su dificultad, no se ha valorado este mecanismo son cada vez más las personas que han mostrado su descontento con la deriva del PSOE desde que se inició la actual legislatura.
