Utopías que se construyen cada día
- Un homenaje a quienes sostienen lo cotidiano
- Programas distintos, una misma lógica de proximidad
- Infancia: construir oportunidades desde la base
- Acompañar cuando más se necesita
- El empleo como herramienta de inclusión
- Apoyo al tercer sector y mirada a largo plazo
Hay quienes convierten lo imposible en rutina. No porque no pese, sino porque han aprendido a cargarlo entre varios.
Con esa idea como hilo conductor, la Fundación La Caixa ha lanzado Utopías, su nueva campaña corporativa, una mirada emocional y humana a las realidades sociales más complejas y, sobre todo, a las personas que trabajan cada día para transformarlas.
Porque, como recuerda el mensaje central de Utopías, cuando una utopía se comparte, empieza a hacerse posible.
Un homenaje a quienes sostienen lo cotidiano
Lejos de conceptos abstractos, la campaña se construye a partir de situaciones reales y de la diversidad de ámbitos en los que actúa la Fundación.
Es, en esencia, un homenaje coral a profesionales de entidades sociales, técnicos, psicólogos, educadores, terapeutas, médicos, trabajadores sociales, enfermeros, docentes, investigadores y voluntarios.
Y también a quienes participan en los programas: los verdaderos protagonistas de historias que hablan de acompañar, escuchar y abrir oportunidades donde antes no las había.
Ese espíritu hunde sus raíces en una forma de hacer que acompaña a la Fundación desde hace más de 120 años.
Una actitud que sigue inspirándose en una frase de Francesc Moragas, fundador de la institución: “Lo imposible es solo un poco más difícil que las cosas difíciles”. Una idea que continúa marcando el propósito de miles de personas.
Programas distintos, una misma lógica de proximidad
Las piezas de Utopías recorren programas sociales muy distintos entre sí, pero unidos por una misma lógica de proximidad.
Desde jóvenes en riesgo de exclusión que se forman en hostelería gracias al programa Incorpora en el Casal dels Infants —que este año ha impulsado la inserción laboral de 42.000 personas en riesgo de exclusión social—, hasta personas en situación de pobreza extrema que reciben apoyo en el comedor social de la Parròquia de Santa Anna, en Barcelona, con la ayuda de voluntarios.
También proyectos dirigidos a personas con discapacidad impulsados por la Fundació Aspace Catalunya, o iniciativas que fomentan el envejecimiento activo y con propósito.
En este último ámbito, el programa de Personas Mayores de la Fundación ha contado durante el último curso con la participación de más de 540.000 personas mayores, que han tomado parte en actividades y talleres formativos que promueven un envejecimiento saludable y con propósito, como los que se desarrollan en el Espai Fundació “la Caixa” Congrés.
Espacios donde se generan vínculos y se comparten experiencias entre generaciones, también con jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Infancia: construir oportunidades desde la base
La infancia ocupa un lugar central en esta red de apoyo. A través de CaixaProinfancia, la Fundación acompaña cada año a más de 65.000 niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad y a sus familias, mediante programas de apoyo socioeducativo.
Proyectos como los que se desarrollan en la Fundació Maria Raventós, centrados en la etapa de 0 a 3 años, o en el Espai Francesc d’Assís de Manresa, con refuerzo educativo y actividades de ocio para niños y familias vulnerables, ilustran cómo se construyen oportunidades desde la base.
Acompañar cuando más se necesita
También hay espacio para las realidades más delicadas. El programa de Atención integral a personas con enfermedades avanzadas acompaña cada año a más de 36.000 personas que se encuentran al final de la vida y a más de 41.000 familiares.
Como ocurre en el Hospital del Mar, se trata de una atención que pone el foco en la escucha, el cuidado y el acompañamiento cuando más se necesita.
El empleo como herramienta de inclusión
En el ámbito laboral, Incorpora se consolida como una de las principales herramientas de inclusión.
Solo este año, el programa ha impulsado la inserción laboral de 42.000 personas en riesgo de exclusión social, demostrando que el acceso al empleo sigue siendo clave para recuperar autonomía y dignidad.
Apoyo al tercer sector y mirada a largo plazo
La acción social se ve reforzada por el apoyo sostenido al tercer sector. Durante los últimos 25 años, la Convocatoria de Proyectos Sociales ha impulsado más de 23.500 iniciativas sociales de entidades del tercer sector en todo el territorio, fortaleciendo a entidades que trabajan desde la proximidad y conocen de primera mano las necesidades de su entorno.
Mirar al futuro también implica apostar por la investigación. En el ámbito de la salud, la Fundación ha impulsado más de 800 proyectos de investigación e innovación biomédica y ha apoyado a más de 1.800 investigadores desde 2015.
Entre ellos, el proyecto del IBEC, que busca crear mini médulas espinales humanas en 3D para estudiar las lesiones medulares, o el proyecto ABLE, que desarrolla un exoesqueleto robótico ligero e inteligente para mejorar la rehabilitación y la independencia de personas con lesión medular dentro del Sistema Nacional de Salud.
