«Ganar, ganar y volver a ganar», reivindicó Álvaro Arbeloa en su primera rueda de prensa como nuevo entrenador del Real Madrid. Y después del fiasco inicial copero en Albacete, su equipo ganó el sábado al Levante en un estadio Santiago Bernabéu donde los jugadores locales recibieron un chaparrón de reproches procedentes de sus propios aficionados. Veinticuatro horas después, el diluvio —meteorológico y deportivo—se reprodujo a 450 kilómetros. En San Sebastián, un Barcelona desatado en fútbol y ocasiones chocó una y otra vez con Remiro, cancerbero de la Real Sociedad, y con los palos de su portería. Resultado: 2-1 a favor del conjunto guipuzcoano . La derrota catalana completó una tormenta perfecta de fin de semana para el Real Madrid, segundo en la clasificación (48 puntos), ahora a un solo punto del que parecía inalcanzable Barça. Blancos y azulgranas afrontan de forma inminente sus respectivas citas de Champions —Real Madrid-Mónaco el martes y Slavia-Barcelona el miércoles— para retornar después al campeonato doméstico. Así, los de Arbeloa tienen un partido, a priori peliagudo, el sábado en Villarreal; y los de Flick, un compromiso, teóricamente sencillo, el domingo en casa ante el colista Oviedo. El Atlético es otro equipo que ha vivido un fin de semana perfecto. El triunfo en el Metropolitano ante el Alavés (1-0) y la derrota del Villarreal en el campo del Betis (2-0) sitúa a Simeone y sus muchachos en cuarta posición, empatados a puntos (41) con los pupilos de Marcelino, si bien estos tienen un partido menos. A castellonenses y madrileños les benefició la derrota de su más cercano perseguidor, el Espanyol, el viernes ante el Girona (0-2). El conjunto barcelonés queda a siete puntos de los puestos que dan acceso a la Liga de Campeones. Precisamente Espanyol y Betis, 6º y 7º con 34 y 32 puntos respectivamente, ocupan ahora las plazas de Europa League y Conference, un apetecible incentivo solo amenazado por el Celta (32). Así, los clasificados a partir del octavo puesto —Real Sociedad, 24 puntos, los mismos que Athletic y Girona— están más cerca del peligro que de la zona noble. El Alavés, 19 puntos, marca la zona de descenso, con Levante (14 y un partido menos) y Oviedo (13) más descolgados y con obligación de reaccionar cuanto antes.