Las televisiones dan por cerrada la crisis del Real Madrid. La victoria en Champions con seis goles sirvió para dar por superada una etapa, evaluar la eficacia de
Arbeloa, constatar las diferencias con los métodos de
Xabi Alonso, confirmar un giro futbolístico, prometer un nuevo contexto anímico, apelar a una transformación de los jugadores y descubrir un cambio de actitud en el Bernabéu. Todo se solucionó con los seis goles contra el Mónaco.
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