La novedad que revolucionará la F-1 en 2026: así funcionan los intermitentes de los monoplazas de Alonso y Sainz
La temporada de Fórmula 1 de 2026 comenzará oficialmente con el Gran Premio de Australia en Melbourne, que se celebrará del 6 al 8 de marzo de 2026. Pero antes llegarán los test, Barcelona, como ya se había informado previamente, acogerá la primera tanda de test de pretemporada 2026 de F1 del lunes 26 al viernes 30 de enero, como pistoletazo de salida de las nuevas reglas en lo que la Fórmula 1 ha definido como "test privado" (a puerta cerrada, sin público ni medios).
Una campaña cargada de novedades para las que las escuderías se preparan a conciencia.
El reglamento de la F1 2026 trae coches más pequeños, ligeros y ágiles con aerodinámica activa (modos "curva" y "recta") para reducir turbulencias y facilitar adelantamientos, eliminando el DRS por un "Manual Override Mode" de potencia extra, y una unidad de potencia 50/50 más eléctrica y sostenible, con motores V6 turbo más eficientes y combustibles 100% renovables, buscando mayor igualdad y espectáculo.
Sin embargo, la polémica generada en torno a los motores ha provocado que otro aspecto fundamental del reglamento de 2026 haya pasado desapercibido: la seguridad. Y entre las novedades más visibles y sorprendentes para el espectador se encuentra la introducción de intermitentes integrados en los monoplazas.
Revolución técnica
La generación 2026 de la Fórmula 1 marca un punto de inflexión profundo para la disciplina. Los monoplazas serán más pequeños, ligeros, con una proporción significativamente mayor de energía eléctrica y el uso de combustible neutro en CO₂. El DRS desaparecerá, reemplazado por elementos aerodinámicos activos delanteros y traseros, capaces de abrirse paso en las rectas. Pero tras esta revolución técnica diseñada para mejorar el espectáculo, la FIA también ha aprovechado esta importante revisión regulatoria para reforzar aún más los estándares de seguridad.
Y aquí es donde aparecen la denominadas señales de giro. Una sorprendente novedad que podremos ver en los nuevos coches de Fernando Alonso, Carlos Sainz y el resto de pilotos que conforman la parrilla. Los monoplazas de Fórmula 1 de 2026 estarán equipados con luces intermitentes integradas en los retrovisores. Su función no tiene nada que ver con cambios de carril ni maniobras en pista. En realidad, son luces de advertencia diseñadas para mejorar la visibilidad cuando un coche está parado o en apuros.
Al derrapar, tras un accidente, tras un bache o en condiciones de baja visibilidad (lluvia, humo, carreras nocturnas), un monoplaza detenido puede resultar extremadamente difícil de localizar. Estas nuevas luces intermitentes avisarán con antelación a los conductores que se aproximan, reduciendo el riesgo de colisiones secundarias, que suelen ser las más violentas. Estas luces complementan un sistema ya existente: las luces del alerón trasero, que indican el estado de la carga eléctrica, y las integradas en la estructura trasera, que parpadean permanentemente bajo la lluvia.
Estas nuevas luces de emergencia irán integradas en los retrovisores laterales y están diseñadas para destellar y alertar a los conductores sobre vehículos detenidos o que han hecho trompos. Estas luces están diseñadas específicamente para reducir las colisiones secundarias peligrosas a alta velocidad en condiciones de baja visibilidad.
Características principales de las luces de emergencia de espejo F1 2026:
Ubicación: Integrado directamente en el cuerpo de los espejos retrovisores.
Función: Actuar como alerta visual para los conductores que se aproximan cuando un automóvil está detenido en la pista, girando o en una posición inusual y peligrosa.
Propósito: Prevenir accidentes secundarios violentos a alta velocidad, particularmente en condiciones de poca visibilidad (por ejemplo, lluvia intensa, humo o accidentes).
Mecanismo: Funcionan como luces de emergencia para la F1, parpadeando para indicar una situación de alto riesgo y fuera de carrera.
Integración del sistema: complementan las luces de seguridad del alerón trasero existentes, lo que hace que sea más fácil identificar los autos detenidos.
Protección contra los accidentes
Pero esta no será la única novedad en materia de seguridad. La visibilidad es solo un aspecto de la mejora general en seguridad. La FIA también ha reforzado los requisitos de las pruebas de choque, en particular para la célula de supervivencia. Se ha hecho hincapié en los impactos laterales para proteger mejor a los pilotos en los temidos "accidentes en T", cuando un coche recibe un impacto perpendicular tras detenerse en la pista. El sistema de protección antivuelco también se ha mejorado. La barra antivuelco, ya reforzada en los últimos años, es ahora aún más resistente.
Según datos oficiales, ahora puede soportar un 23 % de carga adicional cuando el coche está apoyado sobre el techo. Combinado con el halo, sigue reduciendo una de las debilidades históricas de los monoplazas de cabina abierta. En la parte delantera, la estructura adopta un diseño de dos etapas. En caso de un impacto moderado, el morro absorbe la energía. En caso de un impacto más severo, entra en juego una segunda zona de deformación, más retrasada, para limitar al máximo las fuerzas transmitidas al piloto.
Estas mejoras tienen un coste técnico evidente: unas estructuras más robustas implican, en teoría, un mayor peso. Sin embargo, la normativa de 2026 impone una reducción significativa del peso mínimo, de 800 a 768 kg, al tiempo que las baterías se vuelven más voluminosas. Para los ingenieros, la ecuación es, por tanto, especialmente compleja. Deben integrar mayor seguridad, más electrificación y sistemas activos, a la vez que buscan reducir gramos.
