Una joven afgana de 22 años se enfrenta a la lapidación por enseñar taekwondo a niñas en secreto
Organizaciones de derechos humanos han alertado de que Khadija Ahmadzada, una joven afgana de 22 años detenida en la ciudad de Herat, podría enfrentarse a una sentencia de lapidación tras ser acusada de enseñar taekwondo en secreto a niñas, una actividad prohibida por el régimen talibán desde su regreso al poder en 2021.
Según fuentes locales, la joven fue arrestada después de que la policía moral descubriera que impartía clases clandestinas en el patio interior de su vivienda. Su paradero es desconocido desde hace más de una semana, lo que ha disparado el temor de que haya sido sometida a un juicio sumario.
La comunidad internacional intenta frenar una posible ejecución mientras activistas denuncian el recrudecimiento de la represión contra mujeres y niñas en Afganistán
Activistas afganos en el exilio denuncian que el caso refleja el endurecimiento de la represión contra las mujeres que desafían las restricciones impuestas por los talibanes, que prohíben tanto la práctica deportiva femenina como la educación de las niñas a partir de los 12 o 13 años. “Su único delito fue negarse a aceptar que ser mujer es un crimen”, lamentó una defensora de derechos humanos afganobritánica, que ha iniciado una campaña internacional para visibilizar el caso.
Testigos aseguran que Ahmadzada fue detenida junto a su padre y trasladada a un centro de reclusión sin acceso a abogados ni contacto con su familia.
Rumores difundidos en la zona apuntan a que un tribunal local habría dictado una pena de muerte por lapidación, un castigo que organizaciones internacionales consideran una forma de tortura.
Colectivos feministas y ONG han pedido a la comunidad internacional que ejerza presión diplomática para evitar la ejecución. “Cuando el foco global se posa sobre estos casos, el régimen duda. No por humanidad, sino por miedo a las consecuencias”, señalan.
El caso de Ahmadzada se suma a un contexto de restricciones extremas para mujeres y niñas en Afganistán: prohibición de estudiar, trabajar, practicar deporte, aparecer en espacios públicos sin acompañante masculino o incluso ser escuchadas cantando o hablando en grupo. La ONU ha advertido que el país vive “uno de los sistemas de opresión de género más severos del mundo”.
Mientras tanto, activistas dentro y fuera del país continúan difundiendo el nombre de Khadija con la esperanza de que la presión internacional pueda salvar su vida.
