De la cajita decodificadora a la bomba fotovoltaica
Qué más hacer con las energías renovables para apoyar la generación de electricidad en el país no es una pregunta nueva para la empresa Industria Electrónica Comandante Camilo Cienfuegos (EIE), perteneciente al Grupo Empresarial de Industria de la Electrónica, del Ministerio de Industrias. Así se lo viene planteando desde hace algunos años y se han encontrado varias respuestas.
Nuestra empresa tiene 23 parques fotovoltaicos con una capacidad instalada de 1,91 megawatts (MW) pico dentro del perímetro de instalaciones. Otros se ubican en pisos, techos y también en las paredes, explicó Edel Gómez Gómez, director general de la entidad.
«Este último tipo es muy interesante, porque cuando se reviste una pared con paneles fotovoltaicos, como los que están en la empresa, tienen una doble función: generan electricidad y nunca hay que pintar esas paredes, además de transmitir un aire de arquitectura moderna», consideró. Según dijo, resulta novedoso, porque se ha desarrollado entre arquitectos y eléctricos.
Anticiparse le permite a la industria generar toda su electricidad y venderle diariamente a la Empresa Eléctrica entre 3 000 y 3 500 kilowatts, «lo que sirve de provecho a un centro de producción que deviene una empresa tecnológica», toda vez que trabajan con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en el expediente para convertirse este año en una empresa de alta tecnología.
Siempre con nuevas ideas
En Cuba empiezan a existir tractores eléctricos, medios importantes ante las complejidades para adquirir combustibles fósiles. Foto: De la autora.
La empresa, destacó su Director General, se caracteriza por un grupo grande de innovaciones. «En esto de las energías renovables ya llevamos ocho años trabajándolas y eso ha ido dando resultados», precisó.
En ese sentido, además de la generación con paneles de diferentes tipos, han incursionado también en las bombas fotovoltaicas que, a partir de paneles, no requieren de la electricidad. «Pueden ser bombas de pozo profundo, de piscina o de superficie, con cualquier capacidad. Hemos instalado 125 en diferentes instalaciones: organopónicos, vaquerías, industrias y estaciones de acueducto», explicó.
A su vez, la Industria Electrónica se ha adentrado en los caminos de los inversores, que convierten la corriente directa de los paneles en corriente alterna, de los que han ensamblado —hasta finales de noviembre pasado— 325 unidades y domina la tecnología de su ensamblaje. Para este giro, anticipó, se trabaja en una futura Asociación Económica Internacional con proveedores extranjeros que han capacitado a los técnicos de la empresa, lo cual permite un nivel de certificación importante.
Otro paso
No se descansa en esta empresa, ubicada en el municipio de Boyeros, en La Habana. Siempre inconformes, dieron otro paso en el mundo de las energías renovables, en específico, la solar, con las solineras: un espacio donde a partir de paneles fotovoltaicos se genera electricidad y, mediante cargadores, es posible entonces cargar motos, triciclos, bicicletas y vehículos eléctricos, sin tener que emplear la energía que produce el Sistema Electroenergético Nacional.
En Cuba, donde es creciente el número de estos equipos, e incluso empiezan a existir tractores eléctricos, resulta muy importante este tipo de medio de transporte en un país bloqueado en que resulta difícil la adquisición de los combustibles fósiles, comentó.
Por otra parte, agregó, han logrado que el 47 por ciento de su parque vehicular sea eléctrico y cuentan con 35 triciclos de carga y tres de pasaje, para contribuir al movimiento de personas del barrio Primero de Mayo, donde está enclavada la empresa. Otros seis triciclos funcionarán en la modalidad de taxis para el municipio.
Como parte de esa estrategia, cuentan con furgones que emplean este tipo de energía para la transportación de mercancías, así como con dos tractores, que cumplen diferentes funciones en áreas de la industria y en la recolección de residuos sólidos.
«La Industria Electrónica ha transitado de una empresa que producía televisores y cajitas decodificadoras a una que ve su objeto social en lo que el país necesita; nuestra etiqueta es Cuba, ayudar al país, sea en las provincias orientales, o sea en los ciclones», dijo.
En ese sentido, a algunos triciclos les han incorporado televisores y sistemas de audio que, en durante el paso de ciclones, pueden apoyar en la divulgación, tanto de video como de audio, en sitios donde no exista otra posibilidad de comunicación por falta de electricidad, compartió.
La empresa, abundó, produce determinados artículos, da servicios y tiene un área de logística y otra de comercialización, a lo que suma esta incursión en las energías renovables.
«A partir de las 43 medidas aprobadas por el país para impulsar las empresas, abrió su objeto social, primario y secundario y, en función de eso, hemos ido buscando lo que necesite el país, el barrio, nuestros trabajadores, manteniendo nuestra fuerza de trabajo calificada, que es el valor más grande que tiene la industria.
A su juicio, «la forma de las empresas salir adelante es estar innovando constantemente, no estar quietas nunca».
En la electrónica, abundó Gómez, están trabajando con las cajas decodificadoras, llevándolas a una etapa superior, en un proyecto conjunto con la academia.
Esa investigación comenzó en 2014 y ha transitado por diferentes etapas hasta llegar al llamado computador de hogar, lanzado en la más reciente edición de la Feria Internacional de La Habana, en noviembre de 2025.
Las bombas fotovoltaicas, en las que también se ha incursionado, no requieren de electricidad.
Según Héctor Hernández Robaina, encargado de investigación y desarrollo en la Industria Electrónica, se trata de «haber concentrado en un solo equipo (una cajita) la recepción de la televisión digital y la señal de internet y, a la vez, su utilización como un computador, con las aplicaciones de Windows. Para ampliar la gama de funciones, el equipo convierte los televisores SRT en televisores inteligentes, una posibilidad que hasta ahora no existía».
Esta innovación permite incorporar todas las aplicaciones de un teléfono celular Android, por lo que se puede conectar a la red de redes. Además, prevén la posibilidad de que tenga una tarjeta SIM, para que se pueda usar también como un teléfono.
El resultado, destacó, es fruto de una colaboración entre la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas y la Industria Electrónica, con un socio tecnológico chino. Se trata de una idea que surgió hace un tiempo en la universidad y transitó por diferentes fases de investigación hasta el producto final, que llegará al mercado cubano próximamente, cuando concluyan las negociaciones con la parte extranjera.
