Falsas emergencias en carretera: la Guardia Civil alerta de una práctica cada vez más peligrosa
Un vehículo con luces azules se planta en un accidente, se detiene junto al siniestro y sus ocupantes empiezan a actuar como si fueran autoridad: sin prendas reflectantes y en medio de un dispositivo ya coordinado por servicios oficiales. Es la escena que ha llevado a la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) a lanzar una alerta sobre una peligrosa "seguridad paralela" que, según indica, aparece "en ocasiones en las carreteras".
El comunicado sitúa el origen de la denuncia en un siniestro ocurrido el pasado domingo 18 de enero de 2026 en la autopista GC-1 (sentido sur), a la altura del kilómetro 6, donde un turismo volcó tras impactar contra la mediana "debido a las condiciones meteorológicas adversas". A la zona acudieron Guardia Civil de Tráfico, Servicio Canario de Salud y Bomberos de Las Palmas de Gran Canaria, que atendieron a "dos personas mayores implicadas" y trabajaron para retirar el vehículo y normalizar la circulación.
"No puede presentarse como una simple ayuda"
Según AUGC, en pleno despliegue oficial aparecieron "dos individuos" en un vehículo privado rotulado como empresa sanitaria y equipado con señales luminosas V1 azules, un elemento que, remarca la asociación, está reservado. En su relato, aparcaron "a escasos metros del siniestro", bajaron "sin prendas reflectantes" y uno de ellos llegó a dirigir el tráfico con las manos "como si se tratara de un agente de la autoridad".
La asociación es tajante con la interpretación: "Esta actuación no puede presentarse como una simple ayuda", porque encajaría en un "claro supuesto de usurpación de funciones públicas", al realizar actos propios y exclusivos de cuerpos policiales y de emergencias. Y advierte de su efecto inmediato: "Solo generan confusión entre los conductores e incrementan el riesgo en las carreteras".
Luces V1: quién las usa
El foco del comunicado no se queda en el episodio concreto. La AUGC denuncia una "piratería" creciente: actores privados que intentan "jugar a ser policías" en carretera, "exigiendo paso con luces azules ilegales" y proyectando una autoridad que "carecen". Para la asociación, el problema no es estético: es operativo y de seguridad vial, porque siembra dudas sobre quién ordena detenerse o quién regula el paso.
