No hay nada peor que estar cocinando un plato riquísimo y recibir un mal olor procedente del cubo de basura. Nos arruina el manjar que estamos preparando y, encima, inunda toda la casa con un aroma que no es del agrado de nadie. Por eso, la solución para solventar este problema, pasa por hacerse con un modelo hermético y moderno, que se pueda adaptar a la perfección en cocinas pequeñas.
Seguir leyendo...