Hay futbolistas que se llevan los ‘highlights’ y futbolistas que marcan el tono de un equipo con ambición.
Patri Guijarro pertenece a esa segunda tipología de jugadora y lo volvió a demostrar con una jerárquica actuación en la final de la
Supercopa que le llevó a ser elegida como
MVP. Su labor tuvo un mérito especial, dado que este Clásico con título en juego de por medio fue su primer partido completo en los últimos tres meses.
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