Yolanda Díaz busca esta semana un acuerdo con los agentes sociales por el SMI, pero con la patronal en contra
El Ministerio de Trabajo se reunirá el lunes con los agentes sociales para avanzar en las negociaciones de la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026. En la última reunión que celebraron las tres partes, celebrada el pasado 7 de enero, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, propuso a CC OO, UGT, CEOE y Cepyme subir el SMI un 3,1% para 2026, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, sin tributación en el IRPF, lo que supone 37 euros más al mes que ahora, todo ello con carácter retroactivo desde el pasado 1 de enero una vez se apruebe.
Esta propuesta está en línea con las opciones planteadas por el Comité de Expertos que asesora al Gobierno sobre el SMI, que había sugerido incrementar esta renta mínima un 3,1% si continuaba exento de tributación o un 4,7% si pasaba a tributar. Además, para intentar atraer a la CEOE el acuerdo, el Ministerio se comprometió a a estudiar "seriamente" reglas de "relajación" de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una cuestión defendida tanto por las organizaciones sindicales como patronales, y que la CEOE puso como condición para apoyar las subidas del SMI de 2025 y 2024 sin éxito.
La indexación del salario mínimo a los contratos públicos también es una medida apoyada por Trabajo, que ha defendido "reiteradamente" ver si dentro del marco fiscal, tributario y laboral se pueden incorporar también reglas de afectación y relajación del impacto salarial en la contratación pública, una idea que en el pasado ha chocado contra el muro del Ministerio de Hacienda, que sigue enrocada en el no, por lo que la negativa de los empresarios a la subida se da por hecho.
Aunque la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reconocido discrepancias con el ala socialista del Gobierno en relación a esta materia, también ha asegurado que está trabajando en una propuesta con el Ministerio de Hacienda sobra la indexación del SMI.
De momento, y en tanto no se apruebe el nuevo importe, el SMI ha arrancado el año 2026 en la misma cuantía con la que acabó 2025, esto es, 1.184 euros al mes por catorce pagas. El Gobierno aprobó en febrero de 2025, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2025, subir el SMI en un 4,4%, hasta los 1.184 euros mensuales por catorce pagas, 50 euros más que la cuantía fijada para 2024. Este incremento fue fruto del acuerdo alcanzado entre Trabajo y CCOO y UGT y al que no se sumaron los empresarios. Así, la subida de 2025 se pactó en solitario con los sindicatos por quinto año consecutivo. La última vez que CEOE y Cepyme respaldaron el aumento del SMI fue en 2020, cuando el SMI pasó de 900 a 950 euros mensuales. Trabajo no está obligado a negociar el incremento del SMI, sólo a realizar consultas, pero suele tratar de llegar a un acuerdo con sindicatos y empresarios.
Los sindicatos, que propusieron una subida del 7,5% con tributación en el IRPF, consideran que la subida del 3,1% sin tributación está, en todo caso, por encima de la inflación media de 2025 (2,7%), lo que permite cubrir el incremento del coste de vida, a la vez que va en línea con garantizar el 60% del salario medio neto que recomienda la Carta Social Europea. Por su parte, si la CEOE finalmente se suma a la propuesta del Gobierno, cosa que está por ver, el SMI subirá este 2026 el doble de lo planteado por la patronal, que es partidaria de incrementar el salario mínimo un 1,5%, hasta los 1.202 euros brutos al mes, apunta Europa Press.
La intención del Ministerio de Trabajo es aprobar la subida del SMI, por un lado, y la reforma de las reglas de absorción y compensación salarial que piden los sindicatos, por otro, transponiendo de esta manera al ordenamiento jurídico español la directiva europea de salarios mínimos. No obstante, un acuerdo tripartito para la reforma de las reglas de absorción y compensación se presenta complicado, ya que Trabajo y las organizaciones sindicales quieren sacar esta reforma adelante y la CEOE la rechaza.
Lo que parece seguro es que el SMI de este año no tributará, ya que el Ministerio de Trabajo ha consensuado con Hacienda -- la competente en la materia -- que la subida quede nuevamente exenta, según confirmó el secretario de Estado de Trabajo. El Ministerio de Hacienda se había mostrado abierto a analizar la actualización de la deducción vigente en el IRPF para adaptarla a la subida que experimentará el salario mínimo interprofesional este año.
