La blusa de Carmen Lomana es la prueba definitiva de que el estampado de lunares es el favorito del 2026
Últimamente hemos visto más claro que nunca el poder cíclico de la moda: accesorios que se reinventan, tejidos que resurgen después de décadas en el olvido o estampados que parecían exclusivos de un tipo de estilo apoderarse de los armarios más chic del planeta. Sí, en este último caso estamos hablando de los lunares y ese arraigo tan español a la par que flamenco. Es cierto que hubo un tiempo en el que vestirse de topos era algo que muchas mujeres veían como exclusivo de la Feria de Abril o la Semana Santa, hasta que grandes firmas de moda como Carolina Herrera, Miu Miu o Jacquemus los pusieron en el mapa diario.
A raíz de estas repercusiones, cada vez han sido más las expertas en estilo que han apostado por añadir prendas a lunares en sus estilismos de diario, una elección que coge especialmente de cara a este 2026. Carmen Lomana es la última de este listado que confirma lo que veníamos analizando: los lunares son el estampado estrella del año. Una blusa con lazada ha sido la elegida por la socialité para salir a comer este fin de semana en la capital y nosotras no hemos podido pasar por alto su cuidado estilismo.
Las señales de estilo que confirman el momento de los lunares
Más allá del discurso teórico, hay gestos claros que marcan cuándo un estampado vuelve a ocupar un lugar protagonista. En este arranque de año, los lunares se han colado de forma natural en los primeros estilismos de mujeres que entienden la moda como un lenguaje propio, no como una sucesión de tendencias. No hablamos de looks de pasarela, sino de elecciones reales, pensadas para el día a día, que conectan con esa elegancia sin esfuerzo que tantas buscan.
A ello se suma el trabajo previo de las pasarelas primavera-verano 2025, donde los lunares dejaron atrás su lectura más obvia para aparecer en siluetas depuradas, tejidos ligeros y patrones que dialogan con el armario contemporáneo. Un punto de partida que explica por qué este 2026 se perfila como su año definitivo.
La blusa de lunares de Carmen Lomana que eleva cualquier look
En el caso de Carmen Lomana, la elección del estampado no es casual ni anecdótica. La socialité apuesta por una blusa negra de lunares blancos que encaja a la perfección con su forma de entender el vestir: piezas con carácter, bien construidas y con un punto clásico que nunca resulta rígido. El diseño incorpora lazada al cuello, un detalle que aporta verticalidad y un aire refinado, mientras que las mangas ligeramente abullonadas suavizan el conjunto y le dan movimiento.
El corte fluido de la blusa permite que el estampado respire, evitando el exceso visual y reforzando esa idea de lunares elegantes, pensados para acompañar y no para imponerse.
Cómo combinar lunares con maestría, según las expertas
Para una comida en la capital junto a su amigo, el diseñador Alejandro de Miguel, en el restaurante capitaneado por Ramón Freixa, Carmen demuestra que la clave está en el equilibrio. La blusa se convierte en el eje del look, acompañada de unos pantalones de pinzas de talle alto, con cinturilla tipo fajín y triple botonadura, una elección que estiliza la figura y refuerza el conjunto con un aire casi sastrero.
Los salones de punta afinan aún más la silueta, mientras que el mini Kelly de Hermès personalizado con un pañuelo anudado introduce ese gesto personal que eleva el estilismo sin necesidad de subrayados.
El estampado que vuelve a ocupar un lugar protagonista en el armario
Este tipo de estilismos confirman que los lunares ya no necesitan justificación. En 2026 se llevan con naturalidad, integrados en looks cotidianos y alejados de cualquier connotación puntual. Funcionan como una herramienta de estilo más, capaz de aportar personalidad sin renunciar a la elegancia.
La lección es clara: apostar por los lunares este año no es una cuestión de tendencia, sino de buen criterio. Y cuando referentes como Carmen Lomana los incorporan a su día a día con esta soltura, el mensaje resulta difícil de ignorar.
