Junto a las espalderas donde deberían de hacer educación física comen cada día unos ochenta alumnos de Alicante desde el mes de octubre. El comedor escolar del colegio Mora Puchol, del barrio de Babel, arrastra desde entonces humedades en las paredes y desconchados en los techos, que ha obligado a la dirección del centro educativo a improvisar un comedor en el gimnasio. Como consecuencia de ello, este espacio ya no puede ser utilizado para ninguna otra actividad.