“El turismo es uno de los mecanismos del poder blando. Cuantos más socios chinos visitan Belarús y conocen nuestra cultura y tradiciones, más fácil es comunicarse con ellos. Nos entienden mejor a nosotros y nosotros – a ellos. Por eso, el turismo es una herramienta que nos permite acercarnos”, dijo el embajador.