G., 54 años, trabaja como empleada del hogar y está dada de alta en la Seguridad Social.
La trabajadora sufrió una infección debido al covid-19 a principios de 2022, y tras el virus, su estado de salud comenzó a empeorar. Mareos, sensación de inestabilidad, caídas, fallos de memoria, bloqueo cognitivo y malestar general eran algunos de los síntomas que G. afirma tener.
Seguir leyendo...