El Citroën ELO no quiere ser “solo” un coche: propone un espacio vital sobre ruedas. En 4,10 metros ofrece modularidad real, hasta seis plazas, puertas sin pilar y un interior que pasa de oficina móvil a sala de cine o zona de descanso en minutos. Una visión optimista, práctica y sostenible de la movilidad que encaja con vidas cambiantes y planes improvisados.