Caprichoso sorteo de la Champions: Mourinho regresa al Bernabéu trece años después
Hace casi trece años que José Mourinho se despedía del Bernabéu en su último día como técnico del Real Madrid. Fue un 1 de junio de 2013, en un partido intrascendente ante Osasuna (4-2), en un ambiente extraño, con la grada dividida sobre si estaba con o contra él y pocos jugadores del primer equipo en la convocatoria. El portugués terminaba una etapa intensa de tres temporadas en las que ganó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España.
Adiós sin rueda de prensa
Ese día no hubo rueda de prensa posterior al partido. Los periodistas esperaban al luso o a Karanka, pero no apareció ninguno y rápidamente se supo que Mou ya ni siquiera estaba en el estadio. Se había ido para mucho tiempo... porque no será hasta el próximo día 25 de febrero cuando regrese a la que fue su casa. Será en la vuelta del «playoff» de repesca de la Champions, competición en la que con el Real Madrid rompió la maldición de caer en octavos, llegó a tres semifinales y, para algunos, puso las bases de los títulos que llegaron después, de la Décima a la Decimosexta.
Maestro y alumno, otra vez
El destino está siendo caprichoso en los últimos tiempos en cuanto a la relación entre el Real Madrid y Mourinho. Primero les hizo encontrarse en la última jornada de la fase liga, con ambos jugándose sus objetivos y encima con el añadido de la llegada poco antes al banquillo blanco de Álvaro Arbeloa, uno de sus futbolistas preferidos y al que tiene un cariño muy especial. Fue su jugador y ahora es uno de sus alumnos, porque el entrenador del Real Madrid admite que su forma de entrenar está inspirada en «the Special One». Por si no fuera poco lo que sucedió en Da Luz, con la derrota de los blancos para quedarse fuera del «top 8» y el gol en el último minuto del portero Trubin para meter al Benfica entre los 24 mejores, el sorteo de los dieciseisavos de final los ha vuelto a emparejar para la repesca. Esta vez a doble partido, primero en Portugal (17-18 de febrero) y después en Madrid (24-25 del mismo mes).
Sin favorito
Un doble enfrentamiento para el que a día de hoy no hay favorito. Si hubiera sido hace una semana, la mayoría hubiese afirmado sin duda que el Real Madrid tenía todas las papeletas para meterse en los octavos de final, pero después del 4-2 del otro día, muy pocos se atreven a poner en la «pole» a este equipo blanco tan irregular. Mourinho supo cómo jugarle al Madrid, con mucha intensidad, transiciones rápidas y buscando el costado derecho del ataque, donde Carreras se vio superado y nunca tuvo la ayuda de Vinicius. Le salió perfecto a Mou el planteamiento, que enloqueció con el cuarto gol y pidió respeto para los suyos, muy castigados por la crítica esta temporada. Esperan en Lisboa que esto sea un punto de inflexión para un Benfica que no está en su mejor momento, pero que ahora cree que puede con todo. El Real Madrid se dejó en Da Luz la confianza que había adquirido con las convincentes victorias frente al Mónaco y al Villarreal, y se complicó la vida quedándose noveno en la clasificación final.
El PSG también repite repesca
Las opciones en el sorteo eran o Benfica o Bodo Glimt, que suponía un viaje al círculo polar, y jugar en un campo artificial ante un rival que allí derrotó al City y después repitió triunfo en el Metropolitano. Los noruegos se medirán al Inter, la otra opción que tenía Mourinho de reencontrarse con su pasado. El PSG también repite camino largo, como el curso pasado, donde acabó levantando el título. Se medirá al Mónaco en la misma parte del cuadro que el Real Madrid. Ambos, si superaran todo lo anterior, se verían en semis, pero para eso queda mucho.
Atlético-Brujas
El Atlético evitó volver a enfrentarse al Galatasaray en la repesca de la Champions, porque le cayó en suerte la otra opción, la del Brujas, decimonoveno clasificado con tres victorias y un empate. Los rojiblancos son favoritos para seguir adelante y se estrenan en estos dieciseisavos, porque el curso pasado se metieron entre los ocho mejores. No podrán verse con el Madrid hasta la final y lo mismo les sucede con el PSG, vigente campeón, que también está por la otra parte del cuadro.
