Exchica ‘A todo dar’, que se inyectó biopolímeros en sus glúteos, comparte duras imágenes sobre el drama que vive
La modelo y presentadora costarricense Paola Calderón, quien fuera figura del desaparecido programa A todo dar, levantó la voz para crear conciencia sobre un tema muy preocupante de salud: los procedimientos estéticos, específicamente los biopolímeros.
La costarricense, quien trabaja en Guatemala como presentadora de televisión, usó sus redes sociales para explicar que se ha sometido a tres cirugías y está a la espera de la cuarta para retirar estas sustancias de su cuerpo. Hace 17 años, por recomendación de una amiga, se inyectó biopolímeros en sus glúteos, lo que ha representado un terror en su vida.
En un primer video, Calderón explicó de qué se tratan estas sustancias y los peligros que pueden provocar en el cuerpo. Además, contó que se encuentra actualmente en Colombia a punto de realizarse una operación más. En medio de su intención de llamar la atención sobre estos procesos, la costarricense publicó recientemente un crudo video que muestra la impactante realidad que ha enfrentado.
En el clip, Paola enseñó parte del proceso que ha vivido en las cirugías. Cortes en sus glúteos, drenajes, moretones, cicatrices y mucho dolor son lo que se puede ver. “La dura realidad” es el título corto y contundente que utilizó para describir las imágenes.
Los peligros que expuso la exchica A todo dar
En el primer video, Calderón explicó que tomó la decisión de retirar los biopolímeros porque “es peligrosísimo” y enfatizó que estas sustancias son “una bomba de tiempo en el cuerpo”.
En el video que publicó en sus redes sociales, afirmó que, en otros clips, contará cuáles fueron los síntomas que se presentaron en su organismo y por los cuales decidió someterse a operaciones.
Paola aprovechó para explicar los peligros de estas sustancias que no son compatibles con el cuerpo. Manifestó que, en muchos casos, las personas no saben qué es lo que les inyectan y que hay casos de quienes han denunciado haber sido inyectados con aceite para carros o de cocina.
“Hagamos conciencia porque en nuestros países ni siquiera leyes tenemos para protegernos (...). Que mi historia sirva para poder escarmentar por cabeza ajena y aprender la lección de la vanidad. Cuesta muy caro y en las manos incorrectas puede uno hasta perder la vida”, concluyó.
Con la advertencia de que el contenido tiene imágenes sensibles, puede ver el video dando click en este enlace.
