La mejor expresión de la precisión, la movilidad, la contundencia y el juego coral que desplegó el
Atlético de Madrid en su clasificación para las semifinales de la Copa del Rey Mapfre con un 0-5 al
Betis fue el segundo de los goles: una combinación en la que intervinieron sus diez jugadores de campo sin interrupción rival, con once pases y 21 toques, incluido el remate final de
Giuliano Simeone, en una secuencia de 27 segundos.
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