Nacho (69), un empresario bilbaíno, se considera un tipo afortunados con las mujeres, «no han faltado amigas, más o íntimas», aseguró. En 'First Dates' , sin embargo, la suerte no está de su lado. Es más, las dos veces que ha intentado encontrar una compañera de vida en el 'dating show' solo consiguió llevarse a casa experiencias desagradables con ambas citas. La primera vez que participó en el programa fue en diciembre de 2023. Al conocerlo, Amparo, su pretendienta de aquel entonces, espetó un incómodo «¡adiós!», acompañado de una cara que no dejaba lugar a dudas: Nacho no le había gustado nada. Lamentablemente, con Merys (65) se repitió la misma historia. La empresaria venezolana no mostró ni un poco de tacto a la hora de expresar el rechazo que le produjo su cita nada más verlo entrar por la puerta del restaurante. Por si las muecas que hizo no eran suficientemente inequívoca, se encaró con el equipo de 'First Dates' por la elección. «¡Madre mía! ¿Qué me trajeron, un butano? No no, por favor. No me gusta gordo… A Carlos Sobera le voy a dar una paliza». Nacho captó enseguida la incomodad de Merys , consciente de que «he estado en muchas guerras, he perdido muchas batallas, pero es que esta está perdida desde ya». No solo no se equivocó, sino que además tuvo que aguantar la mala educación de su acompañante toda la cena. La venezolana no paró de criticar a Nacho , sobre todo aludiendo al físico. «Tampoco hay que comer mucho, que uno se pone gordo», llegó a tirarle. Y siguió erre que erre en los totales. «No debería comer tanto porque está demasiado gordo», insistió. El soltero aguantó estoicamente las pullas de Merys , pese a tener plenamente asumido que, «por la cara que ha puesto al verme, no le ha faltado mucho para irse». La situación explotaba definitivamente en la decisión final. La soltera rebasó el vaso al explicar con mucho desprecio por qué no quería seguir conociéndolo. «No tendría una segunda cita con Nacho porque no me gusta, no es mi tipo… Mi tipo es una persona más delgada, flaco, más esbelto, más alto… Nada, muy gordo para mí», apuntaba. «Solamente tengo que añadir una cosa… Has hecho un juicio de valor que no estoy de acuerdo, pero bueno. Si es verdad que puedo tener algún kilo de más…», replicó él desmontando a la soltera, siendo interrumpido por ella en ese momento para apostillar que pesaría «como cien kilos». «Eso no tiene que ver nada. Los enfoques en la vida hay que hacerlos de otra manera muy diferente. Porque no te he caído bien, he sido serio o lo que sea. No hay que entrar en el tema estético. Porque, además, los dos estamos de muy buen ver. Y aquí he terminado», sentenció el bilbaíno, claramente cabreado. Tanto es así, que se marchó de 'First Dates' en ese momento sin dirigirle ni una palabras más.