Este restaurante del Pirineo sorprende con un reconocimiento inesperado
La distinción a Ansils no solo subraya la calidad del producto y la técnica, sino que pone en primer plano cómo una cocina de montaña puede liderar un enfoque sostenible sin perder de vista la identidad local y la conexión con el territorio.
A través de una filosofía de desperdicio mínimo y de un diálogo constante con ganaderos y agricultores de proximidad, los hermanos Iris y Bruno Jordán han logrado que su propuesta gastronómica —ya avalada con un Sol Repsol— sea ahora también un ejemplo de compromiso ambiental en el mapa gastronómico español.
Un modelo gastronómico que escucha al productor
El premio Sol Sostenible #AlimentosdEspaña distingue a aquellos establecimientos que integran prácticas encaminadas a la preservación del medio ambiente y a la valorización de la materia prima en todas sus fases. En el caso de Ansils, este enfoque se traduce en una escucha activa de las necesidades y posibilidades de los productores con los que trabaja.
Según los criterios resaltados por los organizadores, el restaurante utiliza partes del cordero que normalmente no se comercializan, evitando así el desperdicio y otorgando valor —también culinario— a ingredientes que suelen quedar al margen del circuito gastronómico convencional.
Tradición y sostenibilidad en alta montaña
Ubicado en pleno valle de Benasque, un enclave de alta montaña en el Pirineo aragonés, Ansils aprovecha técnicas tradicionales de conservación que no solo amplían las posibilidades del menú, sino que son claves para mantener una oferta fresca y variada incluso en invierno, cuando escasean los ingredientes locales.
El uso de técnicas como el encurtido o el almacenamiento de sabores de temporada asegura que el equipo culinario pueda ofrecer propuestas equilibradas durante todo el año, reforzando a su vez la conexión con la identidad gastronómica del territorio.
La filosofía detrás del reconocimiento
Más allá de los platos que se sirven en mesa, Iris y Bruno han señalado que el reconocimiento representa una filosofía de vida más que una meta profesional. Su trabajo diario se orienta a reducir al mínimo los residuos —con estrategias que abarcan desde la producción de potenciadores de sabor naturales hasta la extracción de azúcares de frutas o verduras para postres— y a integrar el máximo aprovechamiento de los ingredientes.
Este enfoque ha permitido que el restaurante reduzca considerablemente la sal en sus preparaciones, apostando por sabores naturales y equilibrados sin sacrificar la calidad gastronómica.
Un salto en visibilidad para la gastronomía rural
El reconocimiento de Ansils se da en el marco de una edición de los Premios Sol Sostenible en la que también han sido galardonados otros tres restaurantes españoles que representan enfoques diversos de sostenibilidad culinaria: desde la huerta valenciana hasta la bioconstrucción urbana.
Así, la entrega de estos premios impulsa no solo la visibilidad de proyectos individuales, sino también una visión más amplia de cómo la gastronomía puede contribuir a un modelo social y ambientalmente responsable.
Con este tipo de iniciativas, la gastronomía española continúa integrando la sostenibilidad como un criterio fundamental, promoviendo experiencias culinarias que no solo deleitan al paladar, sino que también respetan el entorno y fortalece la economía local.
