Una influencer se extirpa varias costillas para verse más delgada y luego prepara un caldo con ellas: "Sabe a pollo"
La influencer francesa Adea, conocida en TikTok como @adee.ah, ha vuelto a sacudir las redes con un vídeo que muchos califican como uno de los contenidos más polémicos del año. La joven, que acumula más de 1,7 millones de seguidores, aseguró haberse sometido a una cirugía para extirparse varias costillas con el objetivo de lograr una cintura más estrecha.
Pero lo que realmente desató la indignación fue lo que hizo después: preparar un caldo con los huesos extraídos.
En el vídeo, Adea muestra una bolsa sellada con las costillas que, según afirma, le fueron retiradas meses atrás. “Vamos a preparar un caldo de huesos con mis propias costillas”, explica mientras coloca los huesos en una olla. Tras horas de cocción, asegura que el resultado es “altamente concentrado y muy bueno para la salud intestinal”, y remata con una frase que dejó a muchos sin palabras: “Sabe a pollo”.
La influencer aparece además con un corsé postoperatorio, utilizado para mantener la postura y favorecer la recuperación tras este tipo de intervenciones.
El vídeo ha generado una ola de reacciones, desde incredulidad hasta preocupación. “¿Esto es real?”, preguntaba un usuario. Otros señalaban los riesgos: “Las costillas protegen órganos vitales, no es un capricho estético”.
Los especialistas no tardaron en pronunciarse, el doctor José Manuel Gómez Villar, experto en medicina estética, advirtió que la extracción de costillas flotantes es una cirugía de altísimo riesgo, muy poco frecuente y con una mortalidad elevada.
Explicó que las costillas cumplen funciones esenciales, como proteger el corazón y los pulmones y permitir la respiración adecuada. “Si alguien se quitara todas las costillas, no podría sobrevivir”, señaló.
El psiquiatra José Miguel Gaona calificó el acto como una “excentricidad extrema” y sugirió que podría estar relacionado con un problema psicológico más profundo. Otros colaboradores televisivos alertaron del impacto que este tipo de contenidos puede tener en audiencias jóvenes, fomentando conductas peligrosas en busca de estándares corporales irreales.
Mientras tanto, el vídeo continúa acumulando millones de visualizaciones y comentarios divididos entre el morbo, la preocupación y el rechazo.
