La Sala Antonio Machado de la sede de la Fundación Cajasol de Sevilla se ha convertido en la tarde noche de este martes 10 de febrero en el escenario del ciclo 'Mano a Mano' de la institución. En esta ocasión, el encuentro, desarrollado bajo el título 'De torero a torero', ha estado protagonizado por los matadores de toros Curro Vázquez y Pablo Aguado, y conducido por el periodista taurino José Enrique Moreno. La jornada abrió con Moreno poniendo en valor el interés del público por la tauromaquia, dado que tan solo pudieron acceder a la sala 200 personas de la cola que empezaba en la entrada de la calle Chicarreros y llegaba hasta la de la Plaza de San Francisco. «Es la prueba de que quieren oír hablar de toros, tienen ganas de toros », confirmó, recordando que la nueva temporada está a la vuelta de la esquina. Durante la presentación, el comunicador subrayó la trayectoria de los 'Mano a Mano', definiéndolo como «un ciclo de la Fundación Cajasol en su apuesta por la cultura, porque el toreo es cultura, forma parte de nuestras raíces». Durante una hora, el coloquio se centró en la experiencia, la preparación, la evolución del toreo y la visión personal de ambos diestros. El veterano Curro Vázquez señaló que «para mí, hablar con otros toreros es un gusto siempre», mientras que Aguado recordó su relación profesional con el maestro, afirmando que «para mí era y es un privilegio que fuera mi apoderado». La confesión sirvió para que Curro Vázquez reflexionara sobre la transmisión del conocimiento en el toreo: «Tienes que pensar que al que va a torear le gustan las mismas cosas que a ti». Lejos de lo que puede parecer cuando se buscan «relevos» generacionales, Pablo hizo hincapié en que «no entiendo el toreo como una competencia o un: ¡A ver quién mete más goles! Creo que cada torero tiene su trayectoria». No obstante, ambos coincidieron en que la clave del éxito, bajo sus puntos de vista, está en el temple y la naturalidad. Fue entonces cuando Curro puntualizó que «no vale ni sustituir ni copiar, lo que hay es que aprender» . Por otro lado, según los conferenciantes, el secreto de una buena corrida está, en parte, en el trabajo del ganadero. En la familia de Curro Vázquez, por ejemplo, «cuidamos el toro porque queremos que el torero triunfe. El ganadero tiene mucho mérito. El toro de hoy es el más grande que yo he visto, humilla y embiste muy bien». Cuando José Enrique lanzó la pregunta de «¿dónde está el toreo, en qué parte del cuerpo?», el veterano respondió que «debe estar en la cabeza primero, para que entiendas la distancia y la colocación. Después en las muñecas, que es donde está el temple». Una declaración que Agudo completó con un segundo órgano, «el corazón», que «te tiene que dejar ponerte delante del toro». El encuentro también abordó las dudas y emociones que envuelven a cada torero, y Curro Vázquez aprovechó para confesar que «era raro el año que no me retiraba», mientras que Pablo Aguado confirmó que «los toreros vivimos en una duda constante». Tal y como aseguraron, en momentos de incertidumbre el público juega un papel fundamental. «La afición que espera a los toreros es muy especial», apuntó Curro, a lo que Aguado sumó que « el público sabe el torero que está viendo y, si estás en un mal momento, los aficionados están dispuestos a esperar». El acto concluyó con José Enrique Moreno anunciando la continuidad del ciclo al señalar que el próximo 'Mano a mano' tendrá lugar el próximo lunes 2 de marzo y contará con el torero David de Miranda y la cantaora Argentina . Sin embargo, el colofón fue la entrega de dos cuadros de Ricardo Suárez a los protagonistas, con siluetas de toros en colores vivos, como reconocimiento a su participación en este 'Mano a mano' que aprovechó el diálogo entre generaciones como eje de reflexión sobre la tauromaquia.