Luis Abad, asesor fiscal: “La peor forma de ser empresario en España, es tener una empresa en España”
La fiscalidad es uno de los asuntos que más preocupan a empresarios y autónomos españoles. Los empresarios aportan ya con el Impuesto de Sociedades y sus cotizaciones un tercio de los ingresos públicos en España. Es una cifra muy importante, pero algunos impuestos obligan a pequeños empresarios a tener que calcular cada movimiento al milímetro para poder cuadrar sus números y que la empresa consiga salir adelante, aunque sea al menos durante un mes más.
Los empresarios buscan soluciones para poder pagar lo menor posible dentro de la legalidad y que el balance sea positivo sin incurrir en ningún tipo de delito. También se aprecia con las cuotas de autónomo, que el fin de enero y la facturación del primer mes del año, algunas tasas e impuestos aumentan debido a que entran en vigor una serie de medidas aprobadas en el curso pasado. Lluis Abad, un asesor fiscal que explica que lleva más de 20 años ayudando a empresarios a reducir sus impuestos, compartió un vídeo explicando lo que no debe hacer un empresario en España.
Cómo debe actuar un empresario
El asesor fiscal es muy firme: "La peor forma de ser empresario en España es tener una empresa en España". Da a entender que la mejor forma de sacar beneficio es irse del país, pero solo a medias: "Y no, no voy a decirte que tienes que mudarte de país. Lo que te estoy diciendo es que tiene que mudarse tu empresa". Considera que realizar la actividad empresarial en España es una clara desventaja respecto a otros países europeos. El centro del problema está, a sus ojos, en la fiscalidad: "Aquí en España los impuestos son mucho más abusivos que en algunos países de Europa".
¿Es legal trabajar en otro país?
Sus declaraciones podrían sonar a delito fiscal, pero explica que no es así: "Por encima de las leyes españolas están las leyes europeas. Así que es totalmente legal crear una estructura empresarial en algunos países de Europa donde los impuestos no son tan abusivos". Aclara su afirmación: "Me explico, puedes cambiar la residencia fiscal de tu empresa a otro país con impuestos no tan abusivos como por ejemplo Bulgaria, sin tener que mudarte, sin tener líos con Hacienda, pagando la mitad de tus ganancias en impuestos". Bulgaria no tiene IVA y el IRPF es de un máximo del 10%, según Lluis Abad.
Parece algo sencillo, pero la Unión Europea aclara que no hay normas generales para toda la UE que indiquen cómo deben gravarse los ingresos de las personas que viven, trabajan o pasan tiempo fuera de su país de origen, pero que el país en el que se te considere residente a efectos fiscales puede gravar el total de tus ingresos mundiales, ya sean producto o no de tu trabajo. El mensaje es muy claro: "Aquí se incluyen los salarios, las pensiones, las prestaciones, las rentas de la propiedad o cualquier otra fuente o renta del capital procedente de la venta de propiedades, de los países de todo el mundo".
Europa aclara que los países de la UE intercambian periódicamente información sobre el impuesto sobre la renta para garantizar que los contribuyentes cumplen sus obligaciones y para combatir el fraude y la evasión fiscal. También puntualiza que lo más habitual es que se te considere residente fiscal en el país donde pases más de 6 meses al año. Es importante acudir a un gestor de confianza antes de realizar cualquier movimiento sospechoso de delito.
