El derbi más txuri urdin de San Mamés volvió a ser una fiesta de las aficiones vascas de Athletic y Real Sociedad. Hubo un ambientazo prepartido, durante el mismo y también al final. Una fiesta disfrutona para todos en primera instancia, pero en la que sufrieron más los locales y terminaron celebrando los visitantes. No sucedía aquí desde hacía más de cinco años. Ya le tocaba a los realistas que se animaban a visitar San Mamés y Bilbao.
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