Mientras cientos de tractores colapsaban ayer las carreteras madrileñas en protesta por la política agraria en su trayecto a la plaza de Colón, algunos agricultores tenían la cabeza a varios kilómetros de distancia, en los ríos pegados a sus terrenos y que están en alerta roja por riesgo de desbordamiento. La lluvia no ha dado tregua en enero y continúa este mes sin freno, al tiempo que estos empresarios contienen el aliento cada día que pasa y rezan para que el clima, contra el que pocas medidas se pueden tomar, mejore y no se repitan los episodios catastróficos en marzo del año pasado, en el que varias hectáreas de cosechas de estos empresarios quedaron anegadas y gran parte de la...
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