Ramos dice que ‘obsesión’ oficialista por 38 votos atenta contra garantías individuales y busca perpetuar poder
El excandidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, lanzó esta mañana una severa advertencia sobre las intenciones del nuevo gobierno de Laura Fernández y el rol del mandatario saliente, Rodrigo Chaves.
En entrevista concedida al programa Nuestra Voz de Amelia Rueda, Ramos aseguró que la insistencia del oficialismo en captar “siete diputados patriotas” del PLN para alcanzar la mayoría calificada de 38 votos no busca la gobernabilidad, sino alterar el orden constitucional y restringir libertades civiles.
Según Ramos, con los 31 diputados obtenidos por el partido Pueblo Soberano, el oficialismo tiene “total libertad” para aprobar presupuestos, fortalecer la seguridad y gestionar el Estado. Por ello, cuestionó la narrativa de que el gobierno está atado de manos.
“¿Para qué quieren 38 votos? Si nos dicen que es para invertir en educación o infraestructura, gustosos les damos los 17 nuestros. Pero si ni siquiera lo dicen, es porque buscan levantar las garantías individuales”, sentenció Ramos, quien calificó la estrategia oficialista como una búsqueda de “poder por el poder mismo”.
El economista y líder verdiblanco trazó una línea roja ante lo que considera una agenda autoritaria oculta bajo la promesa de una supuesta “Tercera República”.
Ramos fue enfático en que la fracción liberacionista no dará un cheque en blanco para reformas que, según él, podrían derivar en la pérdida irreversible de derechos civiles.
“No vamos a permitir que arresten a la gente solo porque está tatuada, no vamos a permitir que arresten a pastores evangélicos solo porque dijeron algo incómodo”, ejemplificó Ramos, aludiendo a un posible escenario de estado de excepción permanente.
“Una vez que quitas las libertades, nunca más se recuperan”, lanzó.
Para el excandidato, la estrategia del chavismo consiste en “crear un clima de crispación y polarización” para inducir a la población a creer que la única solución a los problemas nacionales es renunciar a sus derechos democráticos.
El excandidato recalcó que, tras los resultados electorales, el oficialismo ya no tiene excusas: “Tienen un mandato incuestionable. Gobiernen. Cualquier fallo es responsabilidad de ellos, no de nosotros”.
Problema de Rodrigo Chaves
Sobre la futura configuración del nuevo gabinete, Ramos criticó la eventual designación de Rodrigo Chaves como futuro Ministro de la Presidencia de Laura Fernández.
Calificó de contradictorio que Chaves acepte un puesto que él mismo minimizó durante su mandato, sugiriendo que su presencia en el Congreso buscará mantener la confrontación.
“Otra cosa es que don Rodrigo crea que ser patriota sea obedecerle únicamente a él, pero ese es un problema de él”, disparó Ramos ante la presión sobre los diputados del PLN.
Asimismo, Ramos sugirió que la búsqueda de la mayoría calificada podría tener como fin último habilitar la reelección presidencial continua para el 2030, una reforma a la que el PLN se opondrá rotundamente.
“Nosotros hicimos campaña diciendo no a la reelección. Me parece que lo coherente sería mantenernos en esa posición”, concluyó.
Alerta por persecución a la prensa
Uno de los momentos más tensos de la entrevista ocurrió cuando Ramos se dirigió directamente a la periodista Amelia Rueda, advirtiendo sobre un patrón sistemático de intimidación del oficialismo hacia los medios de comunicación y voces críticas.
“A usted le van a quitar su programa, a usted no la van a dejar hablar”, advirtió Ramos, citando la amenaza latente sobre las concesiones de frecuencias de radio y televisión.
El liberacionista enumeró casos que considera pruebas de este acoso, incluyendo ataques contra el diario La Nación, el caso del Banco BCT relacionado con el medio CRHoy, y presiones contra figuras políticas y técnicas.
“El objetivo único de ellos parece ser silenciar a todo el mundo”, afirmó, haciendo un llamado a no normalizar estos “ejercicios descarnados del poder”.
