¿Cuál es la pensión de un trabajador por cuenta ajena jubilado que ha cotizado por la base mínima en 2026?
En 2026, el sistema público de pensiones vuelve a revalorizarse conforme al Índice de Precios al Consumo medio anual, consolidando el modelo de actualización automática para preservar el poder adquisitivo. Las pensiones contributivas distintas de la jubilación, como incapacidad permanente, viudedad u orfandad, experimentan una subida general del 2,7%. Esta actualización se aplica también a las prestaciones de clases pasivas del Estado y mantiene la coherencia con la evolución de la inflación registrada entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. De este modo, el grueso del sistema mantiene una revalorización homogénea vinculada a la evolución real de los precios.
Más intensa es la mejora en las prestaciones más bajas. Las pensiones mínimas contributivas aumentan en torno al 7,07%, mientras que las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital se incrementan un 11,4%. El objetivo declarado es reforzar la protección de los colectivos con menores ingresos y reducir la brecha entre las pensiones mínimas y el umbral de riesgo de pobreza. En este contexto, el foco se desplaza hacia quienes han desarrollado su carrera laboral con bases de cotización reducidas. La diferencia entre los porcentajes de subida y el incremento de las prestaciones más vulnerables refleja una estrategia redistributiva clara.
¿Cuánto han subido las pensiones de jubilación en 2026?
La pregunta clave es cuánto percibe en 2026 un trabajador por cuenta ajena que se jubila tras haber cotizado siempre por la base mínima. La pensión contributiva de jubilación sube este año un 2,7% con carácter general, en línea con el IPC. Sin embargo, las cuantías mínimas de jubilación se incrementan alrededor de un 7,07%, lo que supone un refuerzo adicional para quienes han tenido salarios más bajos durante su vida laboral y, por tanto, una base reguladora reducida. Esta doble referencia porcentual es esencial para entender por qué no todos los jubilados verán incrementos idénticos en términos absolutos.
La edad de jubilación fijada para este año
La edad ordinaria de jubilación en 2026 continúa el calendario progresivo establecido por la reforma de 2011. Podrán jubilarse a los 65 años quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses de cotización. En caso contrario, la edad ordinaria se sitúa en 66 años y 10 meses. Este requisito es determinante, ya que influye en el porcentaje aplicable a la base reguladora y en la posible aplicación de coeficientes reductores si se accede a la jubilación anticipada, lo que puede disminuir de forma permanente la cuantía final. Anticipar el retiro implica recortes porcentuales que se aplican sobre la pensión calculada y que reducen la prestación durante toda la vida del jubilado.
Esta es la pensión mínima contributiva de jubilación
En términos concretos, la pensión mínima contributiva de jubilación para 2026 se sitúa en 13.106,80 euros anuales para quienes tienen 65 años o más y no cuentan con cónyuge a cargo. Esta cantidad equivale aproximadamente a 936 euros mensuales en 14 pagas. Si el pensionista tiene cónyuge a cargo, el mínimo garantizado asciende a 17.592,40 euros al año, es decir, alrededor de 1.256 euros al mes en 14 pagas. Estas cifras actúan como suelo del sistema siempre que se cumplan los requisitos de carencia de rentas exigidos para percibir el complemento a mínimos. En la práctica, quien haya cotizado por la base mínima durante toda su carrera suele situarse en estos umbrales si ha completado los años necesarios para cobrar el 100% de la base reguladora.
¿Qué sucede si te jubilas antes de los 65 años?
Para quienes se jubilan antes de los 65 años, siempre que tengan derecho a pensión contributiva, los importes mínimos son inferiores. En 2026 se sitúan aproximadamente entre 11.590,60 y 12.262,60 euros anuales según exista o no cónyuge a cargo. En todos los casos, si el cálculo de la pensión en función de la base reguladora resultara por debajo de estos umbrales y el beneficiario no supera los límites de ingresos establecidos, la Seguridad Social complementa la prestación hasta alcanzar la cuantía mínima correspondiente.
Por tanto, un trabajador por cuenta ajena que haya cotizado por la base mínima puede esperar en 2026 una pensión situada en estos rangos, modulada por su edad de acceso, sus años cotizados y su situación familiar. La clave final reside en combinar edad legal, porcentaje aplicado sobre la base reguladora y acceso al complemento a mínimos para determinar la cifra exacta a percibir.
