Ahora nadie quiere liderar la izquierda: los ministros de Sumar se descartan para suceder a Yolanda Díaz
La salida de Yolanda Díaz de la primera línea electoral ha abierto un debate interno en Sumar sobre quién debe asumir el liderazgo del espacio. Sin embargo, dos de los nombres que más sonaban para ocupar ese puesto han quedado descartados.
Tanto Pablo Bustinduy como Ernest Urtasun, ministros del Gobierno y figuras visibles de la coalición, han rechazado dar el paso pese a que ambos cuentan con reconocimiento interno y proyección pública.
Bustinduy lleva meses dejando claro que no será candidato, una posición que ha reiterado tanto en público como en privado.
En los últimos días, ante la necesidad de encontrar un relevo para Díaz, ha vuelto a insistir en que no contempla esa posibilidad por motivos personales y familiares.
Su nombre era el primero en aparecer en las quinielas por su perfil ascendente dentro del Gobierno, especialmente por las medidas impulsadas desde el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo y por su papel destacado en la agenda de vivienda, un ámbito clave para Sumar en su relación con el PSOE.
El ministro también había ganado visibilidad por el respaldo de figuras de la izquierda, como Gabriel Rufián, que lo han señalado como un dirigente brillante y capaz de ocupar el vacío dejado por Díaz.
Sin embargo, ni ese apoyo ni el deseo de parte del espacio de verlo como candidato han modificado su postura: Bustinduy queda fuera de la carrera.
Urtasun también se descarta como sucesor
Una situación similar se da con Ernest Urtasun, ministro de Cultura y portavoz de Sumar. A lo largo de su trayectoria en el espacio ha evitado proyectarse como relevo natural de Díaz, pese a su cercanía política y orgánica con la vicepresidenta.
Su intención es trabajar como un miembro más para consolidar el proyecto de cara a 2027, pero sin asumir el liderazgo de la coalición.
En una entrevista en Al Rojo Vivo, Urtasun fue explícito: su papel será “estar al lado del candidato que vayamos a elegir”, ayudando en lo que pueda.
Reconoció que sustituir a Díaz es un “reto”, pero transmitió tranquilidad al asegurar que dentro del espacio existe un “capital político inmenso” y que se encontrará “al mejor candidato” cuando llegue el momento.
Recordó que el liderazgo de Díaz emergió de forma “natural” y defendió que ahora la prioridad es armar el proyecto, no precipitar nombres.
Para Urtasun, las elecciones se ganan con propuestas políticas sólidas, no con figuras individuales. Por eso pidió no tener prisa y centrarse en reconstruir, movilizar y “volver a ilusionar”, convencido de que los liderazgos llegarán después.
