Los altos costes de vida y el difícil acceso a la vivienda hacen que cada vez más jóvenes tengan complicado independizarse. Aunque gran parte del problema es estructural, también existen pequeños gastos diarios que, acumulados, pueden marcar una diferencia. Sobre este tema ha hablado María, la usuaria de TikTok @maria.finanzas.com.alma, experta en planificación financiera que comparte consejos prácticos sobre ahorro y organización económica en redes sociales. En uno de sus vídeos más recientes lanza un aviso directo a quienes aseguran que no consiguen ahorrar nada a final de mes pese a tener ingresos estables. «Esto va a picar, voy a decir algo que igual molesta», arranca en el vídeo. A partir de ahí, plantea que muchas personas se quejan de que no tienen ahorros, de que no llegan a fin de mes o de que «el sistema está fatal», pero mantienen varias suscripciones activas a plataformas como Netflix, HBO, Amazon Prime, Spotify o Disney Plus, «y alguna más que ni siquiera recuerdas, pero que pagas». La experta también pone el foco en los pequeños gastos sociales que se repiten cada semana. «Todos los viernes que no falte la cervecita con los colegas», señala, recordando que a menudo la noche termina con un pedido improvisado o algún gasto extra que se justifica con el «total, por un día». A eso se suman las escapadas, festivales y planes de fin de semana que, aunque puntuales, terminan teniendo impacto en el presupuesto mensual. En su análisis, María menciona también los gastos aparentemente inofensivos del día a día. Entre tabaco, cafés o desayunos fuera de casa, calcula que se pueden ir «entre 80 y 150 euros al mes o más». Y cuando aparece un vuelo barato, añade, «el chat del grupo se vuelve loco», lo que se traduce en dos o tres viajes al año porque «viajar es cultura». Según sostiene, muchas veces la culpa de la falta de ahorro se atribuye al jefe, al Gobierno o a la economía, pero rara vez a la propia gestión. «Responsabilizarte y dedicar 30 minutos cada semana a mirar tus números» para comprobar si se está viviendo por encima de las posibilidades reales es, a su juicio, un ejercicio incómodo pero necesario. El vídeo de la usuaria no ha tardado en hacerse viral y, a fecha de esta publicación, acumula más de 1.500 'me gusta' en TikTok. Como suele ocurrir en estos casos, los comentarios se han llenado de reacciones encontradas. Algunos usuarios le recriminaban que su planteamiento supone llevar «una vida ejemplar de trabajar y a casa» sin ocio ni consumo. Otros preguntaban si eso significa que «tenemos que vivir para trabajar». Muchos comentarios, además, ponían el foco en el contexto generacional. Recordaban que no son la primera generación que gasta en ocio, pero sí una que, para independizarse, necesita compartir piso con dos o tres personas porque el alquiler medio en algunas ciudades ya roza el sueldo medio. Y eso, en el caso de vivir solo, «sin contar el coste que supondría formar una familia».