Derrota por la mínima en Valladolid
Con la necesidad de ambos conjuntos flotando en el ambiente, el Real Valladolid resultó victorioso en la visita de la SD Huesca a su feudo. Los azulgranas se mantuvieron en partido hasta el pitido definitivo, pero acabaron cayendo víctimas del tanto local, en el arranque de la segunda parte. Tuvieron las suyas los de Bolo para empatar, volcados hasta el final, pero faltó esa efectividad que sí tuvieron los pucelanos.
La mejor muestra de ello llegó ya en los primeros minutos. Un cabezazo de Enol, en el siete de juego, suponía la primera clara de los azulgranas. Elevándose ante su par en el área pequeña, cabeceó a portería, obligando al guardameta a sacar una mano clave para evitar el primero de la tarde. El Pucela lo intentó con varios disparos lejanos, cuando el paso de los minutos igualó las fuerzas y la estadística.
Casi cantaba el Zorrilla gol en el 28, con un doble remate que por poco no encotró portería. Mientras Portillo, con un disparo desde la frontal buscaba la portería opuesta. Lo más destacado de una primera parte que acabó muriendo con su marcador inicial.
Puso el pecho Dani Jiménez para evitar que el conjunto local se adelantara en el arranque del segundo acto, con un potente disparo que repelió el guardameta. Comenzó fuerte el conjunto pucelano, y tras varias llegadas, encontraba el premio del gol en el 52.
Nuevamente, tenía la SD Huesca que remar en contra tras encajar en el inicio de la segunda parte. Movió Bolo el banquillo, dando entrada a Jordi Escobar y Dani Luna por Portillo y Laquintana. Lograron entonces los azulgranas llegar con peligro, en una doble ocasión que no encontró portería en ninguno de sus remates.
Los de Bolo buscaban la reacción pero les faltaba la precisión en los últimos metros. Probó Enol desde la frontal en un disparo que repelió el portero y los oscenses encadenaron dos córners, poniendo la sensación de peligro sobre la meta local. No obstante, los pucelanos querían sentenciar la suya a la contra, aprovechando que el Huesca estaba más volcado, y convirtiendo a Dani Jiménez de nuevo en salvador.
Saltaba al terreno de juego Jordi Martín, ocupando el lugar de Liberto. Y minutos después eran Seoane y Efe, por Jesús Álvarez y Ojeda. Y entre todos empujaron para lograr que la recta final se jugara en área local, pero faltó ese último destello que cambiara el doloroso signo final.
