El PP sube un escaño con Vox que «toca» cuatro más
El PP será el ganador de las próximas elecciones en Castilla y León y su actual presidente y candidato popular, Alfonso Fernández Mañueco, el único con posibilidades reales de revalidar su cargo al frente de la comunidad autónoma. Así lo apunta el último sondeo elaborado por NC Report para LA RAZÓN. Según el mismo, el PP obtendría el 34,5% del voto y entre 31 y 32 escaños.
Mañueco sigue lejos de la mayoría absoluta, fijada en los 42 procuradores, y tendría que apoyarse en Vox. El partido de Santiago Abascal se coloca, según la encuesta, en el 19,1% del voto y entre 16 y 17 escaños. Un pacto entre ambas formaciones es la única fórmula posible, a nivel político y aritmético, para lograr una investidura no conducir a los castellanolenoneses a una repetición electoral.
En el plano político, porque Mañueco ya ha rechazado la oferta del candidato del PSOE, Carlos Martínez, de dejar que gobierne la lista más votada; en el plano aritmético, porque el PP no podría apoyarse tampoco en los partidos regionalistas para lograr la investidura, porque los escaños no suman lo suficiente.
Atendiendo exclusivamente a la izquierda, el PSOE obtendría el 28,3% del voto y entre 26 y 27 escaños, mientras que la alianza formada por IU, Movimiento Sumar y los Verdes se quedaría con el único escaño de Unidas Podemos, gracias al 4,2% de los votos. Podemos, que en esta ocasión concurre por separado, acabaría fuera de las Cortes con el 2,3% del voto.
La victoria de Mañueco se debe a varios factores, pero principalmente porque el PP es, según el sondeo, el partido con los votantes más fieles. El 81,7% de los que les votaron en 2022 repetirían ahora el voto. Además, Mañueco consigue atraer al 14,9% de los que votaron a Vox y un 16,4% de los nuevos electores.
En puridad, Mañueco es el que más crece en cuanto a votos, ya que obtendría casi 30.000 nuevos votantes con respecto a 2022. Sin embargo, tiene un problema: no se refleja de esa forma en escaños. Según el sondeo, el PP podría quedarse con los mismos procuradores que ya tiene (31) o crecer solo uno. Ahí, el que más crece es Vox, que gana entre tres y cuatro, a pesar de que sólo suma el 1,5% del voto y 12.000 nuevos votantes.
Esto se debe a que el partido de Santiago Abascal estaría siendo capaz de arrebatar el último escaño en algunas provincias clave o logrando obtener muchos escaños en las provincias que más reparten, como Valladolid.
El sondeo apunta a que la principal fuente de alimentación externa de Vox es el PP, con el 10,7% de votantes populares pasándose ahora a Vox. Le siguen los nuevos electores, aquellos que no pudieron votar o no votaron en 2022. Estos se irán al partido de extrema derecha en un 8,6%. Es un dato llamativo, porque sólo el 74,4% de los que votó a Vox repetiría.
Aunque es alto, el PSOE le gana con el 77%. Se produce una situación por la cual, aunque Vox no retiene en exceso a los suyos, sí atrae a bastantes votantes de fuera y, por eso, crece.
De hecho, sigue siendo el partido favorito entre los más jóvenes: el 10,8% de aquellos con edades entre los 18 y los 29 años aseguran que votarán a esta formación. El segundo favorito es el PP, con el 10% en esta franja, aunque el verdadero campeón sigue siendo la abstención: el 57,5% no votará, un caladero potencial de voto que los partidos no están siendo capaces de atraer.
En la izquierda, el PSOE consigue retener a ese 77% de sus votantes, aunque pierde un 4,1% a IU-Sumar, un 1,9 a Podemos y un 7,7% hacia la abstención. Es el partido, de los de ámbito nacional, que más alimenta la abstención. Sin embargo, está actualmente muy lejos de niveles elevados como los que se registraron en las elecciones de Extremadura y Aragón y por eso cae tan poco en comparación. En las extremeñas, se dejó diez escaños por el camino; en las aragonesas, cinco; ahora, solo aspira a perder uno o dos.
Es interesante, porque Carlos Martínez, el candidato del PSOE, es el que menos relación tiene con Pedro Sánchez. Aquí parece que la distancia con respecto al presidente del Gobierno le sirve para evitar perder votos, algo que no sucedió con Pilar Alegría o Miguel Ángel Gallardo, que además estaba en procesos judiciales.
Parte de la supervivencia del PSOE también se debe a que está siendo capaz de atraer al 21% de aquellos que votaron a Unidas Podemos en 2022. Del resto, un cuarto (25% se va a Podemos) y un 40,3% se va a IU-Sumar. Este resultado también es importante, porque la izquierda está ahora en un proceso de refundación en el que una de las principales dudas es si habrá una candidatura conjunta o habrá competición entre ambas. En este duelo, el ganador es IU-Sumar.
En cuanto a los partidos regionalistas, el único que aguanta el tipo es Unión del Pueblo Leonés (UPL), que mantendría los tres escaños que tiene actualmente. Soria ¡Ya! pierde uno y se queda con dos y Por Ávila se queda igual, con unoAquí no se produce la misma dinámica que sucedió en Aragón, con Chunta disparándose como alternativa a los grandes partidos. Quizás se debe a que estas formaciones se presentan sólo en algunas provincias en concreto y han tocado su techo electoral.
