Barcelona sigue llamándolo Mobile, pero cualquiera que se haya asomado estos días a lo que allí se ha visto sabe que hace tiempo que esa cita dejó de hablar solo de teléfonos. El nombre permanece, pero el mundo ha cambiado. Y lo que se presenta ya no es únicamente un aparato más rápido, más fino o más potente. Lo que se está presentando, en realidad, es una nueva forma de vivir. Durante años creímos que el gran salto tecnológico consistía en meter el mundo en el bolsillo. Y vaya si lo conseguimos. El móvil nos cambió la vida, nos cambió el trabajo, nos cambió la manera de informarnos, de entretenernos, de relacionarnos y hasta de esperar. Pero ahora empieza otra...
Ver Más