El juez descarta prohibir al ex DAO comunicarse con su denunciante: "Ni se ha acercado a ella"
El juez que investiga una supuesta agresión sexual del ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González a una inspectora ha rechazado imponer al exmando policial la prohibición de comunicarse con la denunciante porque "no se aprecia riesgo".
Pese a que el abogado de la mujer, Jorge Piedrafita, ha instado al instructor a acordar la medida cautelar -una petición de la que se ha desmarcado la Fiscalía-, el magistrado expone en el auto en el que se niega a acordarla -al que ha tenido acceso LA RAZÓN- que el investigado "ni se ha acercado a ella ni se ha comunicado" con la mujer "desde el mes de julio" del pasado año, "y no parece que exista riesgo de que en esta fase de instrucción y una vez practicadas las declaraciones de ambos se puede producir ningún tipo de presión sobre la querellante". Sobre todo, subraya, "cuando el investigado ya no ostenta el cargo de máxima autoridad policial".
La inspectora ha ratificado ante el juez su denuncia. Durante más de dos horas, ha relatado "con todo lujo de detalles y pormenores", según fuentes presentes en la declaración, cómo se produjo la supuesta violación el 23 de abril del pasado año en la vivienda oficial del exjefe de la Policía.
La acusación particular recurrirá
Al término de la declaración del ex DAO, que según fuentes jurídicas ha negado durante menos de una hora la agresión sexual que se le imputa, la Fiscalía no ha solicitado al titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid que imponga a González una orden de alejamiento, una medida que según fuentes jurídicas no ha juzgado necesaria al no existir actualmente "ningún acercamiento" del ex DAO hacía la denunciante ni "relación de subordinación" entre ambos tras haber renunciado a su cargo al haber sido citado como investigado por estos hechos.
Sí ha solicitado la imposición de una medida cautelar el abogado de la supuesta víctima, Jorge Piedrafita, que ha instado al magistrado a prohibir al ex jefe operativo de la Policía comunicarse por cualquier medio con su antigua subordinada. Una medida a la que se ha opuesto la fiscal del caso, según las fuentes consultadas, al entender que no existe "un riesgo objetivo", argumento que ha hecho suyo el instructor, el magistrado David Maman Benchimol.
El letrado de la denunciante -que según ha anunciado a las puertas de los juzgados recurrirá la decisión judicial- ha replicado a la representante del Ministerio Público preguntándose de forma retórica si "una persona que tiene que ir escoltada las 24 horas no está en riesgo".
La versión de la inspectora
En la querella origen del procedimiento, el abogado de la denunciante atribuye al ex DAO delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación, con la agravante de abuso de superioridad, por una supuesta violación en la residencia oficial del jefe policial el 23 de abril del pasado año y por las posteriores presiones para que no denunciara los hechos.
Según el testimonio de la inspectora, tras mantener durante un tiempo una "relación de afectividad" con González "caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta", esta terminó "definitivamente por decisión unilateral" de ella, algo que su superior jerárquico "no aceptó", iniciando a partir de entonces "una conducta obsesiva de acoso".
Ese 23 de abril tras requerir el DAO su presencia en una comida que compartía con el comisario Óscar San Juan, a quien también atribuye esa campaña de acoso, ambos se trasladaron a la vivienda oficial del entonces DAO tras ordenarle él que le lleve a su domicilio. Una vez allí, según el relato de la denunciante, "pese a las negativas inequívocas, claras y persistentes de la querellante", González "desplegó una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional que ostentaba sobre la víctima".
La inspectora mantiene que el jefe de la Policía llevó a cabo "actos sexuales" que ella rechazó "de forma expresa en todo momento". Como prueba de lo sucedido aportó al juzgado una grabación de 40 minutos.
El exjefe policial lo niega
Sin embargo, la defensa del ex DAO niega los hechos y enmarca lo sucedido en una escena "de celos". Según puso de manifiesto su abogado, José Carlos Velasco, en un escrito, ese audio no corrobora la versión de la denunciante pues en el mismo "se aprecia complicidad, trato íntimo e interacción mutua verbal" en un "entorno de confianza". Algo que, subrayaba, resulta "incompatible" con la versión de la agente de que en todo momento dejó claro a su jefe su "negativa rotunda, expresa y continuada" a mantener relaciones sexuales.
La defensa del investigado señala incluso que en la conversación es ella quien adopta "una posición claramente dominante y de mando" respecto al entonces DAO en una «escena marcada por los celos».
El abogado del exjefe policial sí aprecia en las palabras de la denunciante un "sentimiento de desatención», pues "se queja de no recibir llamadas, mensajes o el nivel de atención que exige por derecho propio». «Y que no me contestes ni al WhatsApp. Y que no me mandes nada en WhatsApp», «fíjate que estás toda la semana aquí solo y no eres capaz de llamarme. Soy una desconocida», se le escucha decir en el audio según el escrito de la defensa de González.
El abogado no aprecia «una situación de miedo» ni de «sometimiento», sino la evidencia del «malestar que siente al no ocupar el lugar que desearía en la vida personal» del DAO.
